Frente a la sospechas de ataques al orden público por parte de las FARC, durante esta semana y principalmente el próximo 7 de agosto, se han establecido estrategias para garantizar la seguridad en el territorio nacional.


El director de Seguridad Ciudadana de la Policía, general Orlando Páez Barón, anunció la disposición de 160 mil policías durante la jornada del próximo 7 de agosto cuando se posesiona el nuevo presidente de los colombianos, Juan Manuel Santos.

Añadió el oficial que cerca de 360 mil uniformados garantizarán la seguridad durante el acto de posesión del nuevo presidente de Colombia, luego de que las autoridades frustraran supuestos atentados en la capital de la república durante la ceremonia.

Paéz Barón, agregó que los agentes se sumarán a los cerca de 220 mil hombres con los que contarán las Fuerzas Militares, de la Fuerza Aérea, la Armada y de otros organismos de inteligencia y seguridad, que estarán realizando operativos de seguridad durante la primer semana de agosto y principalmente el día de la posesión presidencial.

Según la Dirección de Policía Judicial e Inteligencia, Dijín, en cabeza del general Luis Gilberto Ramírez Calle, Víctor Julio Suárez Rojas, alias “Jorge Briceño” o “ El Mono Jojoy”, habría dispuesto el envío de armas y explosivos a la capital, con el fin de promover la alteración del orden público en los próximos días.

Finalmente se indicó que al parecer, la guerrilla busca poner en curso “un plan pistola” para atentar contra la vida de uniformados y buscar la desestabilización de las autoridades durante la posesión del nuevo mandatario de los colombianos.

Agentes antiterrorismo detuvieron el sábado en la capital a cuatro personas acusadas de formar parte de una red que proveía armas y explosivos a las FARC, pero las autoridades no indicaron de inmediato si estaban relacionadas con un plan para sabotear el evento del 7 de agosto.

Por lo menos nueve policías y militares murieron entre sábado y domingo en las localidades de Solita (690 km al sur de Bogotá, en el selvático departamento -provincia- de Caquetá) y Chaparral (400 km al sur), en hechos separados que las autoridades relacionan con el ‘plan pistola’.

En Chaparral, en el departamento de Tolima, también explotaron dos artefactos, aunque sin causar daños, tras la muerte a tiros de tres soldados que se hallaban fuera de servicio y departían la madrugada del domingo en un salón de diversiones, según fuentes oficiales

Fuente: Radio Santafe, AFP