A oscuras siguen los puentes de Terreros en Soacha

Caminar en la noche por el puente peatonal de Terreros y su alrededores se ha vuelto una misión casi que suicida para algunos habitantes de la comuna tres, quienes diariamente conviven en medio de la oscuridad y la incertidumbre porque no saben en qué momento puedan ser atracados e incluso lastimados por los delincuentes que proliferan en el sector.


Peatones, comerciantes y hasta conductores se ven afectados por la falta de iluminación en los puentes peatonal y vehicular de Terreros, todo por la negligencia de la ANI y la complicidad de la administración municipal. La primera porque ya casi va a completar un año de haber entregado la obra y no se ha preocupado en lo más mínimo por instalar las luminarias que tanta falta le hacen a la comunidad. Y la segunda porque quizá en su afán de mostrar resultados a la comunidad, se apresuró a recibir y avalar la obra sin tener en cuenta que le iban a “tomar del pelo” con la terminación de la misma.

Lógicamente los que sufren con estas actuaciones son los habitantes del municipio, en especial los residentes de las comunas tres y cinco, quienes a diario deben padecer la falta de iluminación en estos nuevos pero inconclusos puentes. Por eso los reclamos y acusaciones no se hacen esperar, dado que el aumento de la inseguridad es notorio y preocupante para los transeúntes de este sector, que no saben qué hacer para llamar la atención de las autoridades municipales y nacionales para que den una solución radical al problema.

“No entiendo por qué recibieron una obra a medio terminar y no se verificó su estado antes de inaugurarla. Me parece indignante que este sea el único municipio donde paguemos alumbrado público y no podamos contar con el servicio, eso sí vaya uno no pague y verá cómo es que le cortan el servicio de luz en la casa”, dijo visiblemente molesto el señor Manuel Garzón, peatón que transitaba por el puente de Terreros.

“Todo lo hicieron al revés, unas estaciones de Transmilenio para salchichas, un puente peatonal al que no le arreglan los postes hace como cinco meses y mientras tanto los ladrones aprovechan para robar porque les queda más fácil debido a que ya conocen por dónde se pueden meter y cómo aprovechar esa oscuridad tan bárbara que hay por aquí”, exclamó el señor Carlos Mena, habitante de la comuna tres.

Hay que decir que la policía ha dispuesto de auxiliares bachilleres para que custodien el puente peatonal pero únicamente en la parte de arriba; sin embargo, la falta de iluminación se presenta también en la parte posterior del costado occidental y como si fuera poco sobre la Vía Paralela que lleva a sectores como León XIII y Rincón de Santa Fe, en donde los auxiliares no pueden llegar y la presencia de patrulleros de la policía se hace difícil de notar.

Fuera de eso, con las obras de adecuación de la Vía Paralela, las polisombras instaladas se convierten en un obstáculo para los peatones, quienes en el infortunado caso de que sean atracados no pueden al menos salir a correr, ya que el estrecho margen entre la pared y la polisombra apenas da para que quepa una sola persona y eso sin contar con otras obstrucciones como piedras o altibajos que además representan un peligro para la movilidad de los peatones y, sumado a la falta de iluminación, el riesgo a caerse es mucho mayor. Por otra parte, los conductores se exponen a que les roben partes de sus vehículos debido a que muchos no conocen muy bien la zona ni los arreglos que se están ejecutando, por lo que en algunas ocasiones deben preguntar para guiarse, con tan mala fortuna que le preguntan a la persona equivocada y terminan siendo atracados.

“He visto aquí cómo atracan y cómo la gente no puede hacer nada porque no hay quien la auxilie. Cuando podemos nosotros salimos y ayudamos, pero cuando hay armas de por medio ya uno lo piensa porque no sentimos la ayuda de la policía por aquí, incluso a uno le toca estar preparado para cualquier eventualidad y cerrar más temprano si no quiere que le pase nada”, explicó Dumar Francisco Cortés, comerciante del sector.

Con este panorama de inseguridad y la negligencia y descaro de la ANI, con la complicidad de la Alcaldía, a la comunidad no le queda más que esperar un milagro, incluso muchos argumentan que habrá que rogar para que vengan lo más pronto posible e instalen las luminarias que tanto hacen falta en Terreros, eso sí, y es algo en lo que coinciden las personas consultadas, “ojalá no se presente algún accidente grave o un hecho lamentable” para que la entidad se acuerde de venir por fin a concluir una obra que dejó a medias y que erróneamente fue inaugurada por la administración municipal sin tener en cuenta lo que pasaría después y el perjuicio que ocasionaría a los habitantes que llegan y salen, tanto en las noches como en las madrugadas.