Leidy es una madre soltera de tan solo 22 años que reside en San Mateo, pero trabaja en una fábrica de Bogotá. Denunció que fue víctima de abuso en Transmilenio Soacha, y que nadie la ayudó.

Según el testimonio de la víctima, pudo más la indolencia que la solidaridad de los usuarios ante el aparente caso de abuso sexual que sufrió dentro de un articulado.

 “Eso fue el pasado sábado sobre las 6:30 a.m. entre San Mateo y Bosa. Yo iba en la parte del acordeón del bus y aunque sí noté que un tipo estaba demasiado cerca, no le puse cuidado porque el vehículo estaba lleno.  Sin embargo, de un momento a otro me tocó la cola, pero de inmediato me pidió disculpas y dijo que lo habían empujado”, relató la mujer.

No obstante, y de acuerdo a lo que cuenta la mujer, el hombre siguió con sus actitudes obscenas y prosiguió.

“El tipo aprovechó que el bus estaba lleno y luego me arrimó los genitales y ahí sí grité y le dije que era un abusivo. Yo intenté que la gente me ayudara, pero nadie hizo nada, y antes el tipo se me encaró y me dijo que era una vieja amargada y escandalosa, pero lo que más me indignó es que la gente se quedó callada”, relató la joven.  

De acuerdo a la versión de la mujer, el hombre se bajó como si nada en la estación de Bosa y nadie la ayudó. “Yo si le dije a la gente que reaccionara, que el que se acababa de bajar era un pervertido y abusivo, pero todos estaban en su mundo y ni me pusieron cuidado”, puntualizó.

Leidy dijo que quiso poner en conocimiento público este aparente caso de abuso en Transmilenio Soacha para que las mujeres tengan más cuidado y siempre estén pendientes de personas que aprovechan las aglomeraciones en el transporte para cometer este tipo de actos.

Foto: referencia