Aunque se supone que esta obra se está realizando para el beneficio y la mejoría de las condiciones de vida de los habitantes del municipio, hay malestar generalizado entre la comunidad que reside en este sector de la comuna dos, debido a que según ellos, la intervención podría traerles perjuicios, porque las aguas residuales que se deben recoger podrían terminar inundando sus viviendas.


El Colector Calle 22 es una obra que desde hace más de un mes realizan las Empresas Públicas de Cundinamarca, con el apoyo del Plan Departamental de Aguas y el Departamento Nacional de Planeación, por medio del Contrato EPC – 0 – 124, que es ejecutado por el Consorcio Saneamiento Comuna cuatro y cuyo objeto es la “Construcción de interceptores y colectores para el municipio de Soacha, y redes de acueducto comuna cuatro, municipio de Soacha (Cundinamarca)”.

A pesar de que se realizaron dos reuniones informativas para socializar el proyecto, el 24 y 31 de julio pasados, los vecinos aseguraron que desconocen muchos detalles de las intervenciones que se realizan cerca de sus viviendas, teniendo en cuenta que aparte de los dos volantes en los que se convocó a dichas reuniones, más otro en el que se dio una pequeña información sobre el objeto del contrato de obra, no ha habido mayor explicación sobre los trabajos y las implicaciones que estos puedan tener hacia la comunidad.

Por otra parte, en el avance de obra los mismos vecinos han notado que por la instalación de las tuberías y el relleno de la superficie, ha aumentado considerablemente el nivel del suelo, lo que podría significar que más adelante las aguas residuales que deben pasar por el colector, pueden terminar muy cerca de las casas, generando inundaciones y perjuicios para estas personas:

“Hasta el momento no hemos visto a ningún interventor en esta obra por parte de la Administración Municipal, pero sí por parte de las Empresas Públicas de Cundinamarca con un contratista que vino al barrio y nos explicó las cosas. Sin embargo, teniendo en cuenta la forma en que se está realizando la obra, creemos que nos vamos a ver afectados porque nuestras casas están quedando por debajo del límite del suelo. El punto es que el día en que deje de correr el agua por el caño que están canalizando por este frente, nuestros apartamentos se van a inundar, al igual que los tanques de almacenamiento de agua que tenemos en el barrio. Los contratistas hicieron una concertación con los delegados de cada bloque, pero los engañaron igual que al resto de la comunidad”, explicó Omar Franco, habitante de Portalegre Real.

Franco manifestó que antes de comenzar la obra los contratistas le dijeron a la comunidad que no iba a haber inconveniente ni afectaciones, pero que aun así, hoy el nivel del suelo subió 70cm, con una afectación causada por el desnivel que hay hacia los apartamentos, sin que haya ningún desagüe para las aguas residuales. “El día en que esto se inunde, ¿quién nos va a responder?”, expresó.

“En varios apartamentos el nivel del suelo ha quedado muy alto, entonces esto puede generar inundaciones más adelante, por lo que las aguas residuales podrían llegar hasta las viviendas. La verdad en lo que hemos visto hasta el momento, las obras no se están ejecutando de la mejor manera. El invierno va a empezar, por eso el temor que sentimos es que más adelante nos inundemos por culpa de esto”, señaló Jackeline Angulo, residente de Portalegre Real.

“Según uno de los contratistas de la obra, el aumento en el nivel del suelo se hizo debido a una norma de la Alcaldía, que está orientada por Catastro, por eso es que están haciendo la obra así. Respecto al desagüe, nos dijeron que a los costados de la vía iban a construir unas zanjas para que el agua bajara por ahí, supuestamente para que el barrio no se vea afectado, pero hasta el momento desconozco los detalles de esto”, sostuvo Jimmy Palma, vecino de Portalegre Real.

Tal como lo indicaron varios vecinos, el problema durante todo el tiempo que lleva realizándose la obra ha sido la desinformación por parte de los encargados de los trabajos, sumado a la usencia del municipio en lo que tiene que ver con la Interventoría del proyecto. Lo anterior quiere decir que frente a las dudas y las preocupaciones, no existe por ahora un pronunciamiento oficial de los contratistas:

“En el tiempo que llevan realizando esta obra nadie ha dicho nada, estamos completamente desinformados. Sólo esperamos que todo quede bien hecho para que nadie se vaya a ver afectado, porque si están ejecutando los trabajos cumpliendo todos los requisitos y las normas, nada tiene por qué quedar mal. El problema es que vemos cómo avanza la obra sin que nadie nos explique o aclare nada en absoluto”, concluyó Jaime Perilla.