La alcantarilla se ubica frente a la Institución Educativa Eduardo Santos y a un lado del puente sobre el río Soacha que divide a la comuna seis. Según sus vecinos, desde hace más de un mes reportaron el problema a la Empresa de Acueducto de Bogotá pero la solución no llega; ahora el llamado es a la Dirección de Servicios públicos de la Alcaldía.


La Calle 10 es una de las principales vías de entrada a la Comuna seis; se encuentra con la Autopista Sur en el cruce de Tres M y tiene una afluencia de vehículos constante, entre los cuales se incluye el transporte pesado. Pero a pesar de tener dicha importancia, para sus vecinos el olvido de la misma se está volviendo un hecho preocupante.

Justamente, los habitantes del sector describen como descuidado el estado de la vía, porque desde hace un mes aproximadamente, la tapa de una alcantarilla se dañó y desde entonces, pese a los llamados de vecinos de la Calle 10, no ha sido posible obtener una repuesta, razón por la que han presenciado varios inconvenientes relacionados con la condición de la alcantarilla que quedó destapada.

“Cuando la alcantarilla apareció sin tapa pensamos que se la habían robado, pero al observar con detenimiento pudimos percatarnos que la tapa había caído al fondo de la misma y que el borde estaba dañado, unos vecinos hicieron el llamado al acueducto, pero el problema continuó”, describió Jairo Pacheco, habitante del sector.

Con la alcantarilla destapada, la comunidad asegura que se ha convertido en un peligro para los niños y jóvenes debido a que está ubicada precisamente frente a la Institución Educativa Eduardo Santos y a un lado del puente de la comuna que comunica los lados divididos por el Río Soacha, que es un paso obligado para peatones y vehículos, por lo que el riesgo que representa es aún mayor.

“Es una alcantarilla bastante profunda en la que fácilmente cualquier menor desprevenido podría llegar a caerse. Teniendo en cuenta la peligrosidad que representa, la comunidad buscó un madero lo suficientemente largo como para que pudiera sobresalir y se le colocó una llanta sobre el extremo superior, previniendo a personas y vehículos”, resaltó Raúl Morales, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Villas del Progreso.

Si bien las acciones de la comunidad beneficiaron principalmente la seguridad de los transeúntes, el madero reduce la vía, que es usada en doble sentido, en por lo menos un metro y medio a su ancho, razón por la que se dificulta el paso de los vehículos. De igual forma pasa con el puente, pues el radio de giro para que los carros puedan ingresar, también disminuyó significativamente.

Además de perjudicar la movilidad del sector, la posibilidad de que se taponen los conductos de las aguas lluvias del sector también esta contemplado dentro de las preocupaciones de la comunidad, puesto que la falta de cultura de las personas está influyendo en la disposición de basuras al interior de la alcantarilla.

“Precisamente la alcantarilla está ubicada al lado de la esquina del puente en el que la gente aún tiene como costumbre arrojar basuras. Como era de esperarse están empezando a llenar la alcantarilla con desechos, lo que nos preocupa demasiado, más ahora que está empezando la temporada de invierno y el sector generalmente suele inundarse”, destacó Pacheco.

Las personas de la comunidad, preocupadas por la situación de la alcantarilla, contemplan dirigirse a la Dirección de Servicios Públicos de Soacha, ya que manifiestan que no recibieron la debida atención por parte del Acueducto de Bogotá. Tras esa gestión esperan que el problema pueda ser solucionado.