La gastronomía artesanal ha estado presente en el municipio desde hace más de 200 años y representa toda una tradición familiar que ha pasado de generación en generación.

Para quienes se preguntan qué es, aquí una definición: es cuando el artesano elabora los productos con sus propias manos, sin pasar las materias primas por un proceso complejo con el uso de maquinaria específica. Esta clase de empresas muy comunes en Soacha se dedicaron a la elaboración de diferentes productos como almojábanas, garullas, mantecadas, panuchitas, tortas de queso, galletas, hojaldres, brevas, entre otros.

Muchos de estos productos fueron elaborados inicialmente en hornos de carbón, sin embargo, con el fin de disminuir las partículas tóxicas que causan mayor impacto y contribuyen al efecto invernadero, y mejorar el tema de seguridad, se cambió a hornos de gas o eléctricos. Tres de los productos de la microempresa Margoth que han sido toda una tradición, siendo muy pedidos por los residentes del municipio y que más ingresos generan en este negocio, son las almojábanas, las garullas y el masato. Sin embargo, los propietarios de este negocio mencionan que su emprendimiento no solo se limita a la producción de estos productos, sino que han incursionado en la producción y elaboración de algunas bebidas y derivados lácteos, “esto con el ánimo de obtener más utilidades y satisfacer a muchos consumidores, quienes pedían alguna bebida para acompañar estos productos tan deliciosos”, comentó don Enrique Escobar.

Los precios que maneja este negocio son muy variados, el caso de las almojábanas se ofrecen  4 por $1000, una almojábana grande y la garulla tienen un valor de 1.800 pesos; o para aquellos que quieren degustar, y no cuentan con todos los recursos, existe una almojábana de $1.000; los descuentos se dan cuando se compra en cantidad el mismo producto.

Todas las delicias para el paladar son elaboradas artesanalmente

El masato, por ejemplo, tiene una elaboración muy artesanal; dentro de sus ingredientes los más importantes son el arroz, los endulzantes y saborizantes como la canela, entre otros. Cabe resaltar que este producto no cuenta con la adición de ningún conservante o aditivo químico durante su elaboración, además que su establecimiento se caracteriza por utilizar materias primas y proveedores que ofrecen sus productos frescos y que cumplen con todos los estándares de calidad y de higiene exigidos.

La elaboración de almojábanas es diaria, y el ingrediente que más le da un color cremoso y una textura suave al paladar es la leche, la cual utilizan todos los días, es fresca y con alto contenido graso.

Para quienes quedaron antojados con los productos ofrecidos por este emprendimiento, deben ir directamente al local a degustar, porque a causa de la pandemia sí realizaron domicilios en Soacha, pero ya levantada la cuarentena no los hacen. Los alcaldes son algunos de sus clientes, además el producto es solicitado para diferentes eventos; recuerdan que en una ocasión en un evento de la Policía vendieron más de 3.000 almojábanas, allí realizaron la exhibición de su producto. Otro evento fue el Festival del Sol y la Luna, sin embargo, por motivos de la pandemia don Enrique cambió algunas cosas y decidió elaborar ciertos postres como leche asada y postre de cuajada. Cada uno tiene un valor de 3.500 pesos, se hacen con un acompañamiento de arequipe, mora o en algunos casos mixtos, esto depende del consumidor.

Su propietario los espera, no solo con todos los protocolos de bioseguridad exigidos que garantizan el funcionamiento de su microempresa por motivos de pandemia, sino que además certifica la calidad de sus productos artesanales como una experiencia única y muy rica a precios accesibles.

Para quienes queden antojados de probar todas estas delicias,  el local Margoth está ubicado en la calle  13 # 8-48 Local 2,  Soacha Centro.  Tel: 5799943 – Cel: 3138924407.

Por Rafael Rodríguez