Tras la inundación que afectó a más de 200 familias del barrio Valles de Santa Ana, la situación continua siendo crítica debido al incumplimiento de la Empresa de Acueducto y de la misma administración municipal, hecho que generó la intervención de los residentes, quienes en su intento por solucionar el problema, ocasionaron de forma accidental un daño que dejó sin agua a seis barrios del sector.


Cansados de la situación y de la falta de compromiso, tanto de la administración municipal como de la empresa contratista y del Acueducto de Bogotá, los residentes del barrio Valles de Santa Ana decidieron actuar para acelerar los trabajos, con tan mala fortuna que ocasionaron un daño en el sector de Ducales.

“A raíz de todas las obras que han hecho para instalar la red pluvial y de aguas lluvias de la urbanización Torres de Santa Ana, edificada por Vindico, se nos han presentado muchas dificultades, entre ellas, aquella inundación que afecto a casi todo el barrio, y desde entonces a pesar de que pedimos ayuda a la constructora y la administración municipal, nadie nos ha respondido por nuestras pérdidas.

Nosotros no queríamos dejar pasar esas redes por este sector porque nos ubicamos por debajo del nivel de las aguas residuales del colector principal, y es algo que siempre les manifestamos a los ingenieros de la constructora, sin embargo nunca nos prestaron atención”, argumento Florentino Moreno, residente del sector.

Los residentes aseguran que la problemática que hubo, en la cual seis barrios del sector se quedaron sin el servicio de agua durante varios días, se debe en mayor parte a la falta de estudios y la improvisación con la que se ejecutó todo el tiempo la obra, que para ellos era innecesaria e indeseada.

“El problema empezó por los designios de una ingeniera del Acueducto, quien aspiraba instalar un registro de agua en un sitio que para la comunidad no tenía lógica alguna. En primer lugar observamos el estado de la tubería y sabíamos que no era apta para lo que pretendía la profesional y en segundo lugar el sitio en que quería ponerlo no generaba ninguna clase de utilidad para la comunidad, siendo esta la razón por la que nosotros empezamos a trabajar, por eso instalamos el medidor de tal forma que fuese útil para los residentes. Creamos un “muñeco” (añadidura con tubos de PVC para que el registro resalte sobre la superficie), pese al esfuerzo que ejercimos y de la ubicación, pasó lo que advertimos a la funcionaria, el sistema de agua potable colapsó, dejando sin agua a seis barrios del sector debido al estado y tiempo de uso de la red”, especificó Arcesio Torres, presidente de la Junta de Acción Comunal de Valles de Santa Ana.

Haciéndose responsables de la situación generada a sus vecinos, los habitantes de Valles de Santa Ana trabajaron durante varios días para solucionar el problema, devolviendo el servicio de agua a por lo menos el 95% de los hogares afectados; sin embargo, los residentes del mismo barrio aún se siguen sintiendo afectados porque, según describen, la presión del agua ya no es la misma de antes y básicamente aún carecen del servicio.

“Nosotros manifestamos nuestras inconformidades al Acueducto, sin embargo, en esta ocasión y como siempre pasa, como respuesta obtuvimos que al ser redes comunitarias ellos no tenían la potestad para actuar sobre las mismas. A pesar de que todos los habitantes pagamos un recibo en el que especifica que la empresa nos presta el servicio y por lo tanto debe ser garante de la calidad del mismo, como resultado, la gran mayoría del trabajo aquí efectuado se ha logrado gracias a la intervención y colaboración de los vecinos preocupados por el bienestar de todos”, destacó el presidente de la JAC.

De acuerdo con lo descrito por la comunidad, el Acueducto de Bogotá y la administración municipal se comprometieron a solucionar el mayor problema que incomoda a los residentes, ubicado en la entrada de la vía afectada, que ha sido el foco del que se derivan los demás inconvenientes descritos por los habitantes.

Ahora el atraso es evidente y el perjuicio para los residentes de Valles de Santa Ana continua agravándose.