El 4 de agosto fue el cumpleaños de esta entidad dedicada a salvar vidas, seres humanos que sacrifican todo para atender emergencias, pero ante todo, personas con familia y comprometidas con su profesión.  

Ser bombero no es solo sinónimo de apagar incendios, ellos atienden toda clase de emergencias como fugas de gas, rescate a personas o animales atrapados o en riesgo, incendios forestales, estructurales, vehiculares, con materiales peligrosos, rescates acuáticos y en altura, como en el Salto del Tequendama. Son los primeros respondientes en una fuga de gas mientras llega la empresa Vanti, igualmente capacitan a la ciudadanía, especialmente a empresas y colegios.

Ser bombero es estar dispuesto a servir las 24 horas del día, los 7 días a la semana y los 365 días al año. “Somos una familia, incluso pasamos más tiempo en la unidad, en el cuartel de bomberos, que en nuestras propias casas”, dijo Juan Pablo Luna, bombero oficial del municipio de Soacha.

 Y es que a lo largo de estos 27 años de servicio en Soacha son innumerables las acciones que han liderado. Sólo por mencionar algunas, se recuerda la titánica labor para rescatar al niño Juan Sebastián en febrero de 2016, en la comuna uno de Soacha, y recientemente la implacable búsqueda al joven ciclista que cayó al río Bogotá que concluyó con la recuperación de su cuerpo.   

Cualquier acción la hacen con sacrificio, entrega y responsabilidad, a pesar de no contar con los vehículos ni herramientas suficientes para actuar. Aún así, siempre están dispuestos a salvar vidas y atender emergencias de todo tipo.  

Actualmente, el Cuerpo Oficial de Bomberos de Soacha está integrado por 22 unidades: el comandante Raúl Riobueno, el subcomandante Iván Alfonso Riobueno (los dos con el grado de teniente) y 20 bomberos.

Pero a pesar de entregarlo todo, muchas veces tienen tropiezos porque la misma comunidad no valora ni respeta su profesión. Un ejemplo es cuando van a atender una emergencia y transitan con la sirena prendida; algunos ciudadanos no les dan vía ni entienden que puede estar comprometida la vida o la integridad de una o varias personas, o quizá la estructura de una vivienda o negocio esté en peligro, en fin. El mensaje es que los bomberos son personas dedicadas a atender emergencias y cuando requieren pasar, la señal es la sirena de sus vehículos, y en este caso, hay que darles prioridad.

Reconocer la labor del bombero es respetarlo y valorarlo como esa persona capacitada y dedicada a salvar vidas y atender emergencias, pero también entender que detrás del uniforme y de ese casco se esconde un ser humano lleno de ‘honor, valor, lealtad y disciplina’, como reza su eslogan.

“Es que los bomberos no somos máquinas, somos seres humanos con sentimientos, con familia, que tenemos todo para dar, es el que sacrifica su propia vida para salvar a otros. Incluso nosotros salimos de la casa, pero no sabemos si regresamos”, puntualizó Juan Pablo.

Periodismo Público felicita a todos los bomberos oficiales de Soacha en sus 27 años de lucha, entrega y sacrificio, y extiende un reconocimiento a su labor, a su profesión. Gracias por salvar vidas, por atender las emergencias, por capacitar, por brindar apoyo y seguridad, gracias porque a pesar de no contar con las herramientas ni vehículos suficientes, siempre estás dispuestos a servir. Dios los proteja hoy, mañana y siempre. ¡Felicitaciones!