En junio pasado fueron encarcelados 7 integrantes de dicha organización, esta vez capturaron al resto de la banda y se les dictó medida de aseguramiento en la Modelo y el Buen Pastor.

En el marco de la operación Los Gerberth Fase II, fueron capturadas siete personas pertenecientes al parecer a este grupo ilegal dedicado al secuestro extorsivo en Soacha y Cundinamarca

En la Fase I habían sido capturados siete personas, quienes también pertenecerían a esta organización delincuencial; cinco fueron afectadas con medida de aseguramiento.

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La Fiscalía General de la Nación seccional Cundinamarca, con el apoyo de la Policía Nacional, impactó a la organización delincuencial Los Gerberth II, con la captura de 7 de sus presuntos integrantes que venían afectando la seguridad ciudadana de los municipios de Nilo, Ricaurte, Girardot, Fusagasugá y Soacha, (Cundinamarca).

Los procesados investigados por secuestros exprés también se dedicarían a cometer hurtos con la utilización de armas blancas y armas de fuego. Los hechos materia de investigación ocurrieron el 8 y 29 de octubre de 2020, el 7 y 25 de noviembre de 2020, y el 13 de diciembre de 2020.

Asimismo, se evidenció que los procesados contactaban personas recluidas en la cárcel de máxima seguridad de Cómbita (Boyacá) y la Tramacúa en Valledupar, para coordinar los actos extorsivos, entre ellos a alias el Patrón o Boligoma.

De acuerdo con el elemento probatorio, desde los centros carcelarios se presentaban como comandantes de algún grupo guerrillero, y le informaban a los secuestrados que debían entregarles los teléfonos de sus familiares para negociar la liberación.

Los hechos investigados indican que cumplían diferentes roles dentro del grupo delincuencial, desde el reclutamiento de personas para ejecutar los secuestros, personal de vigilancia para cuidar a los retenidos, hasta personas que prestaban su cuenta bancaria para recibir el dinero producto de las extorsiones y así lavar el dinero y borrar los rastros de su procedencia.

Tras la contundencia del material probatorio, el Fiscal 1 Especializado ante el Gaula de Cundinamarca les imputó los delitos de secuestro extorsivo, hurto calificado y agravado, fabricación, tráfico o porte de armas de fuego, concierto para delinquir en concurso con uso de menores de edad para la comisión de delitos.

“Ellos decidían los sitios rurales como casas abandonadas o fincas extensas con broches de ingreso donde pudieran citar a las víctimas, una vez llegaban al sitio las reducían con armas de fuego”, advirtió el fiscal destacado ante el Gaula en la audiencia de imputación de cargos.

 Agregó que, mientras los procesados ejecutaban el secuestro, los menores utilizados para los ilícitos se llevaban los vehículos hurtados para venderlos en Bogotá.

En el desarrollo de la audiencia se pudo establecer que los procesados, al parecer, obligaban a las personas afectadas a entregar sus claves de sus tarjetas para vaciar las cuentas de crédito y de ahorros. Estas personas fueron trasladadas a las cárceles La Modelo y El Buen Pastor en Bogotá.