La iglesia del 20 de Julio fue el sitio elegido por la Secretaría de Ambiente para entregar 37.200 palmas robelinas y 440 ramos ecológicos con cáscara de mazorca (amero) para celebrar el “Domingo de Ramos”.


Desde las 10 de la mañana, la SDA le repartió este material a los cientos de feligreses que se dieron cita en este templo, con el propósito de bendecirlos y decirles “no” a los ramos elaborados con las palmas de cera y vino.

Por años, la comunidad católica ha utilizado ramos con las hojas de estas palmas, causando un daño ecológico irreparable tanto para estas dos especies de la flora colombiana, como a otros seres vivos que habitan en ellas, como es el caso del loro orejiamarillo.

Además de obsequiarles a los ciudadanos estas dos estrategias amigables con el ambiente, la Secretaría de Ambiente y la Policía Ambiental y Ecológica realizaron operativos de control en toda la ciudad para decomisar los ramos ilegales e imponer castigos a los comerciantes que atenten contra este recurso.

Los que comercialicen ramos con las palmas de vino y cera podrían pagar entre 3 y 7 años de cárcel, además de cancelar multas que llegan hasta los 5 mil salarios mínimos mensuales legales vigentes.

En el 2011, las autoridades decomisaron 333 bultos de palma de vino, en lugares aledaños a la iglesia del 20 de Julio, y en diversas plazas de mercado y las principales vías de ingreso a la capital.

Estas actividades hacen parte de la campaña “Porque la vida es sagrada, reconcíliate con la naturaleza”, que se realiza a nivel nacional desde hace 11 años.

“Las tradiciones católicas deben continuar, pero sin atentar contra la fauna y flora colombiana. El llamado es para que los feligreses asistan a las iglesias con los ramos ecológicos, palmas robelinas o plantas vivas, y denuncien la comercialización ilegal de los ramos amarillos de palmas de cera y vino”, manifestó Margarita Flórez, Secretaria Distrital de Ambiente.

La palma de cera es exclusiva del continente americano. Existen 11 especies, de las cuales siete se encuentran en nuestro país.

La tala de esta palma está prohibida desde 1985, cuando fue declarada como árbol nacional y símbolo patrio, lo que hizo que los traficantes ilegales empezaran a utilizar la palma de vino para la elaboración de los ramos.

En Cundinamarca, los sitios de origen de palma de vino son los municipios de Nilo, Villeta, Viotá, Yacopí y Girardot.