El juez responsabilizó a Lidya Andrea Moncada Matuk por secuestro, hurto y asesinato del subteniente Camilo Ojeda, a quien lo sedaron para robarlo.

El trágico caso ocurrió en el año 2018 cuando después de suministrarle sedantes y robarlo, asesinaron al subteniente y su cuerpo enterrado en un inmueble del barrio El Parejo de la localidad de Santa Fe, sur de Bogotá.

La condena se da tres años y cuatro meses después de los hechos. Según la Fiscalía, el 8 de abril de 2018 Lidya Andrea llegó hasta un bar del barrio Santa Fe en compañía del subteniente de la Policía, Esteban Camilo Ojeda Erazo. Luego y con la ayuda de un mesero, le suministró sedantes en el licor que consumían y sustancias alucinógenas en repetidas ocasiones, hasta dejarlo inconsciente. 

Posteriormente, junto a varios cómplices, la mujer sube al subteniente a un vehículo y lo llevan hasta a el inmueble donde lo mantuvieron retenido y luego lo asesinaron. Le robaron las pertenencias y las tarjetas bancarias, con las que hicieron compras por más de 5 millones de pesos.  

Por los hechos, Lidya Andrea deberá cumplir una pena de 43 años de cárcel y pagar una multa de 17.499,99 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Dos de los cómplices ya habían sido condenados, incluyendo el conductor del vehículo en el que se llevaron al oficial.