Residentes del barrio S3 central San Mateo denunciaron alta contaminación auditiva por parte de propietarios de negocios, situación que lleva varios meses y no han podido solucionar.

Aseguran que han tomado varias medidas para remediar este asunto pero han fracasado,  motivo por el cual están muy molestos, no solo con los causantes del inconveniente, sino con algunas entidades que no escuchan sus quejas. Las condiciones de incomodidad llegan hasta el punto tal que, en la zona, muchos vecinos no pueden dormir tranquilamente porque el ruido es muy estruendoso y constante en la madrugada, sin contar que en ese sector la mayoría de vecinos son en su mayoría niños, gente de la tercera edad y enfermos.

Stella Villota,líder del conjunto S3 central en la comuna 5 de Soacha, denunció que la contaminación auditiva es producto de algunos vecinos renuentes, especialmente en dos de las tiendas del barrio que no tienen presente los horarios permitidos para escuchar música a alto volumen, generando grandes molestias en los habitantes del sector. Ella decidió tomar algunas medidas como hablar directamente con los dueños de los locales,  indicando con carteles y de manera verbal los horarios que la Alcaldía de Soacha dispuso para escuchar música a alto volumen en estos establecimientos.

“Luego de realizada esta acción preventiva “me han tratado mal”, muchos tenderos son muy groseros y altaneros cuando se les reclama por la contaminación auditiva que generan, además al transmitirles la molestia o decirles  que la mayoría de los habitantes del sector deben madrugar al día siguiente, ya sea a sus trabajos o para realizar  diferentes actividades diarias, muchos reaccionan de manera indiferente”, aseguró doña Stella.

Por su parte, muchos vecinos viendo esta problemática decidieron enviarle cartas a la líder del conjunto denunciado este inconveniente. En una ocasión recuerda doña Sandra Mayorga que hablaron con los familiares de una de las personas  que provoca este tipo de contaminación y llegaron a acuerdos para no volver a molestar con el ruido a las familias cercanas. Otra acción correctiva que han realizado los residentes del sector fue llamar a la policía para pedir que bajen el volumen de los aparatos, como sucedió un día que llegaron bastantes uniformadosa solucionar este inconveniente. Fue una de las pocas veces que llegaron policías luego de escuchar la denuncia de los residentes del barrio, “llamamos al 123 pero hicieron caso omiso; de diez llamadas que se realizan al CAI o estación de policía más cercana,  solo dos veces hemos visto respuesta y una se acercaron al barrio para remediar la situación”, testificó Sandra.

Por su parte, Leyla Martínez, otra residente del barrio, denunció que en esta época de pandemia la contaminación auditiva en su sector  aumentó  debido a que muchos vecinos al ver que estaban cumpliendo la cuarentena en sus casas y que la mayoría se encontraba en ocio,  escuchaban  música a alto volumen para desaburrirse, situación que dejó en evidencia el irrespeto con el sueño y el cansancio de la comunidad.

“Una de las tiendas ubicadas frente al conjunto atiende hasta altas horas de la noche, luego de cerrar sus puertas sigue la venta de licor hasta el amanecer y el dueño del establecimiento escucha la música a volumen muy alto en compañía de barristas, y lo que más preocupa son las riñas que se presentan por parte de hinchas de Nacional y Millonarios, situación que ocurre todos los fines de semana”, aseguró.

La comunidad hace un llamado a la Policía para que controle esta problemática generada por residentes del mismo barrio. “Que no sólo hagan llamados de atención verbales, sino de ser posible sancionar con comparendos pedagógicos o como última medida multas a estos infractores que tanta incomodidad generan en la zona, y para los responsables, que se concienticen que este es un problema colectivo,  que la disminución de dicha  contaminación mejoraría la convivencia en esta zona del municipio de Soacha”, finalizó un residente de la zona.

Por Rafael Rodríguez