Desde que descubrimos la existencia de www.periodismopublico.com nos dedicamos a escudriñar sus ediciones y así establecimos que en nuestra tierra existen y vienen funcionando agrupaciones culturales y similares como Fundaciones y sindicatos de artistas, se organizan reuniones para crear hábito de lectura en la Biblioteca «Joaquín Piñeros Corpas», conferencias de gestión y control público, cursos especiales de capacitación para empleados, Día internacional del Teatro, instalaciones para atención a los niños, instalaciones del Sena, etc, etc.


Y esta gran noticia nos indica que algo nuevo viene ocurriendo y que ello significa Cultura, tan necesitada en nuestra tierra, pues como dice Marcuse, esta es «un proceso de humanización que se caracteriza por el esfuerzo colectivo para proteger la vida humana, mitigar la lucha por la existencia, encuadrándola dentro de unos límites soportables, estabilizar una organización productiva de la sociedad, desarrollar las facultades intelectuales del hombre y reducir las agresiones, la violencia y la miseria», todo esto para que opere el cambio que necesita urgentemente Soacha, un medio tan lleno de falencias, sin que los representantes del Estado le hubiesen dedicado un minuto de su obligación como Gobierno.

Es que así, aunque faltan aun muchas cosas, se destierran de nuestra sociedad la ignorancia, la violencia y la miseria que ha sido casi siempre la constante en la identidad soachuna. Se pretende, con esto, acabar lo que hace unos años llamábamos desde la radio «la cultura de la empanada», que imponía, parece mentira, una señora «directora» de la Casa de la Cultura, con el único aval de una venta casera de empanadas en el
Barrio Latino, y que apareció en la Administración Municipal por arte de birli birloque y un puñado de votos que supo muy bien administrar.

Pero, desafortunadamente, no todo es color de rosa, porque aparecen también en las páginas del milagro periodístico de la Internet, noticias que nos causan verdadero terror que, desde hace muchos años suceden el Municipio y, a esta fecha, no tienen la menor cura, como lo muestra el resultado de la encuesta efectuada por el Asesor de Opinión Pública de la Alcaldía, publicada en enero último, que nos indica que en las seis Comunas aparece un promedio del 71%de inseguridad, lo que representa el peor cáncer soachuno de toda su historia, junto a la venta de drogas.

Y de todo esto ha tenido conocimiento el Alcalde, pues en declaraciones para el diario El Tiempo decía en noviembre de 2008 que «…En las Comunas es donde hay mayor conflicto y consumo de drogas, además de ser las más pobladas. En Chía, Soacha y Faca se realizaron las mayores detenciones». Para el alcalde de Soacha, José Ernesto Martínez, dice el periódico citado, «esto es el producto de la descomposición moral
derivada de la falta de oportunidades de la juventud y a la escasa inversión social que se puede hacer en la población, y por eso los menores terminan siendo presa fácil de la delincuencia. El presupuesto de Soacha destinado a inversión social resulta insuficiente frente a la demanda de los jóvenes. Aquí lo que tratamos de hacer es un ejercicio de valentía de buena voluntad y de fe para tratar de generar conciencia teniendo en cuenta que hay 37.000 jóvenes que oscilan entre 15 y 19 años y sencillamente no hay oportunidad para ellos.»

Ante esta situación, vale preguntar qué han hecho las autoridades al respecto?. Qué planes han venido desarrollando en defensa de los 37.000 jóvenes a que se refiere el alcalde Ernesto Martínez?. Cuáles son los resultados obtenidos durante su mandato?. Tiene algo que ver con este problema la invitación que ha hecho el Concejo Municipal a funcionarios de la Fiscalía, la Gobernación, la Policía Nacional y a los Militares, etc, etc?. A qué acuerdo han llegado y cuál es el camino a seguir, después del encuentro?. Porque el común de la gente se puede preguntar, por qué suceden en Soacha situaciones como el secuestro de jóvenes residentes en Cazucá y sus alrededores que días más tarde aparecen en Santander tildados de «guerrilleros» y vilmente asesinados por militares que luego se ponen en libertad «por vencimiento de términos». Será que en nuestro municipio hay seguridad y vigilancia para impedir el secuestro de tantos inocentes, los robos, la delincuencia juvenil y la venta de drogas?

Todo esto, amigos de Soacha, son casos para la «historia universal de la infamia», y algo falla en una democracia donde cabe lo increíble y que se .pretende resolver con mentiras piadosas y «no hay dinero para la inversión social que demandan los jóvenes,» pero se licita para publicidad buscando la buena imagen de la Administración, con un costo mayor de ochenta millones de pesos.

joseignaciogalarza@yahoo.es