Voluntarios y funcionarios del Banco de Alimentos de Cundinamarca llegaron sobre las 4:00 a.m. de este viernes y no los dejaron entrar, incluso la gerencia de Corabastos les mandó la Policía.

Dijo el presidente de la Fundación Banco de Alimentos de Cundinamarca, Ricardo López, que apenas hace 10 días entraron en operación. “Lo que hacemos es llevar alimentos a los municipios más necesitados del departamento, hemos recogido cerca de 50 toneladas y cada vez que vamos a Corabastos sacamos tres carros llenos, que equivalen a 4 o 5 toneladas, y eso va directamente a los municipios. Ayer estuvimos con los voluntarios de Soacha, ellos nos ayudaron a llevar todo  para distribuirlo directamente en las fundaciones de esta población”, sostuvo.

 Aunque estos días los habían acosado por recoger alimentos, la sorpresa se la llevaron en la mañana de este viernes.

“Llegamos y había orden de no dejarnos entrar, nos mandaron hasta la Policía… Hoy varios y cientos de hogares de Soacha que iban a tener este alimento no lo pueden recibir. Las 15 o 20 toneladas que sobran en Corabastos se van a botar por decisión de un gerente que no nos dejó entrar”, agregó López Arévalo.

Dijo el Presidente que además de Soacha, recogen comida en la central mayorista para familias vulnerables de  municipios como Facatativá, Funza y Mosquera.

En Corabastos se pierden toneladas de alimentos al día, las cuales terminan en la basura, por eso el trabajo de los voluntarios del banco es fundamental para aprovechar lo que más se pueda.

“El alimento me lo dan son los comerciantes, no es Corabastos. Nos trataron como unos delincuentes, el gerente envió al ejército de vigilantes a sacarnos, entonces tocó suspender la actividad hasta que lo permitan”, finalizó López.