El pasado 8 de Abril se celebró el día del gitano, el evento tuvo lugar en Kennedy, localidad bogotana que junto con Engativá constituyen los principales lugares de asentamiento de gitanos.

La mayor fortaleza de este pueblo es la unión, en la medida en que viven cerca unos a otros, tratando de conservar sus costumbres y tradiciones milenarias que han pasado de generación en generación. Así se define el pueblo gitano o rom que se encuentra de celebración, conmemorando una vez más su día internacional que es al mismo tiempo, una fecha que sirve de pretexto para recordar a sus padres, madres y familiares caídos durante el holocausto nazi.

No obstante, es una comunidad que ha sobrevivido a varios conflictos y a diferentes transformaciones de la sociedad, y así lo reflejan los más de 500 gitanos y gitanas que viven en Bogotá, según el Censo de Población DANE del año 2005.

“El pueblo gitano es colorido, alegre, queremos que Colombia y el Distrito lo comparta con toda la nación, es una cultura que se ha podido mantener pese a todas las vicisitudes, por eso se ha insertado fácil en otras culturas porque somos de las ciudades, y es patrimonio cultural intangible de Colombia”, comentó Luz Stella Moreno, integrante de la organización Unión Romaní, cuyas autoridades tradicionales celebraron al calor de la música, la danza y del shaio o té de frutas un año más de su existencia como pueblo étnico reconocido desde la Constitución de 1991.

Francisco Cristo, presidente de la Unión Romaní en Colombia, manifestó que esta es una fiesta tradicional que se celebra entre familiares, que viene de sus ancestros y por ello participan de manera unida para conservar sus costumbres. “Los gitanos y gitanas estamos en Bogotá, llevamos la tradición para no dejarla decaer, a los niños pequeños les vamos enseñando nuestra cultura para que ésta no se olvide y permanezca en el tiempo”.

Bogotá, a través del IDPAC, ha venido avanzando con las organizaciones y autoridades representativas de la Kumpaña de Bogotá, Unión Romaní de Colombia y Organización Prorrom (grupos de gitanos), en la elaboración participativa y concertada de un proyecto de decreto de adopción de la celebración del 8 de abril, en la elaboración de lineamientos de política pública distrital, y en dar respuestas apropiadas a las peticiones del pueblo gitano con miras a formular un Plan Integral de Acciones Afirmativas.

“Lo que estamos haciendo es rendirle un homenaje a la cultura gitana, rom, que hoy es patrimonio de la capital, estamos construyendo la política pública con el fin de garantizarles el derecho a la salud, a la educación, al trabajo, a la vivienda y construyendo entre todos y todas una ciudad multicultural, colorida y diversa en donde también ellos y ellas tienen derecho a vivir en esta ciudad”, aseguró la Directora General del IDPAC, Olga Beatriz Gutiérrez Tobar, quien acompañó a los gitanos durante la presentación de sus danzas típicas, interpretadas por hombres y mujeres, y en la mesa degustando el shaio junto con las autoridades tradicionales.

Actualmente, la mayor parte de los miembros de la comunidad gitana en Bogotá están afiliados al régimen subsidiado de salud, y están vinculados a un programa distrital que les permite acceder a unas canastas nutricionales que contienen elementos que conforman la gastronomía típica de la familia gitana. Así mismo, existe un convenio entre la Universidad Militar y el Ministerio del Interior para vincular a jóvenes de los grupos étnicos, en este caso gitanos, que quieran acceder a la educación superior.

Fuente: IDPAC