La dirección de Vigilancia y Control de la Secretaría de Salud de Cundinamarca aseguró en un informe que en los municipios de Soacha, Chía, Facatativá, Girardot, Zipaquirá y Madrid es donde se concentra el mercado negro de medicamentos del departamento.


Según el organismo de control, las mayores irregularidades encontradas en todo el departamento son la comercialización de medicamentos vencidos, falsificados y adulterados que no cumplen las condiciones sanitarias requeridas, o que la venta está prohibida o restringida.

Entre otros productos con irregularidades se incluyen medicamentos tradicionales, suplementos dietarios, cosméticos, productos fitoterapéuticos y medicamentos homeopáticos.

Las autoridades informaron además que en los mencionados municipios se han realizado 313 acciones de decomisos y que los operativos de inspección y control han llegado a 795 de 1.350 establecimientos farmaceúticos y distribuidores minoristas localizados en 98 de los 116 municipios del departamento.

Preocupa a las autoridades que se están comercializando productos vencidos a los que les borran la fecha de expiración, medicamentos de uso institucional exclusivo, productos que no tienen el registro sanitario del Invima, muestras médicas de venta prohibida y fármacos que han sido retirados del mercado por alerta sanitaria como pseudoefedrinas y sibutaminas que fueron prohibidas en el país. Los productos que más se falsifican o adulteran son los anticonceptivos de emergencia, los orales y los inyectables, al igual que los productos para el tratamiento de la diarrea aguda.

Finalmente, las autoridades de la salud en el departamento aseguraron que 27 establecimientos han sido cerrados y que varias droguerías han sido sancionadas con medidas que van desde multas de hasta 10 mil salarios mínimos, suspensión o cancelación del permiso de funcionamiento hasta el cierre temporal o definitivo del establecimiento.