En medio de la ilegalidad, en el barrio Villa Luz, se encuentra una verdadera reserva natural que contrasta con la avalancha urbanizadora que amenaza el Humedal Tierra Blanca y se muestra como un refugio para decenas de especies animales que han encontrado un hogar luego de ser desplazadas de otros ecosistemas alterados por las maquinas y el mal llamado ‘desarrollo’.


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Todo comenzó hace aproximadamente año y medio, cuando se detectó la presencia de un grupo de supuestos desplazados que empezaron a rondar la parte del Humedal Tierra Blanca que colinda con este sector, para ubicar allí construcciones irregulares en las que iban a instalar sus viviendas. Este hecho fue lo que motivó a los vecinos a reaccionar y evitar que este Recurso Natural fuera invadido y urbanizado:

“La idea surge desde el momento mismo en que un grupo de personas que hace algún tiempo se hacía pasar por desplazados, estaba mirando la forma de invadir el humedal, ya lo habían medido e incluso empezaban a montar unas estructuras. Nosotros, junto con la JAC, tomamos la determinación de hacer el cerramiento y empezar a elaborar una huerta para darle un uso eficiente a la reserva y evitar que fuera ‘urbanizado’. Desde el comienzo estamos cultivando Brócoli y Lechuga, pero hace aproximadamente 15 días empezamos a sembrar Papa Criolla para el beneficio de nuestros vecinos”, explicó Mateo Ospina, Encargado de la Huerta.

Pero la Huerta no es la única función que se le dio a esta porción del Humedal, pues al tiempo que esta se implementó, también se inició una labor de recuperación al recurso hídrico del ecosistema, de ahí que en la actualidad allí se pueda encontrar una amplia diversidad de fauna que está compuesta por un total de 60 a 70 animales, entre los que se hallan Tinguas, Palomas, Patos, Ganzos, Pavos Reales, Gallinas y hasta Perros, sin dejar atrás otros que aunque no permanecen allí constantemente, sí son visitantes asiduos.

“A los animales los cuidamos y los aislamos del maltrato, lo único que hacemos es darles alimento y ofrecerles un hábitat donde puedan estar tranquilos. Tenemos cerca de 22 Patos, 2 Pavos Reales y 3 Gallinas, en total son casi 70 animales silvestres y domésticos. La conservación de estas especies ayuda a mantener el Medio Ambiente limpio y la huerta nos permite colaborarle a la comunidad del barrio Villa Luz con la alimentación de sus familias”, agregó Ospina.

En los próximos días se hará la primera recogida de la huerta, lo más importante es que toda la cosecha de las aproximadamente 1500 docenas de alimentos, se regala a los vecinos, pues el trabajo de los habitantes de Villa Luz se realiza de manera autónoma e independiente sin ningún tipo de financiación externa.

“Esto no se comercializa, todo es para las personas. El único que se encarga de su mantenimiento, con el apoyo de los vecinos, soy yo. Cuando comenzamos, la Casa Quinta (sitio donde se estableció la Huerta) no se encontraba en muy buenas condiciones, nosotros llegamos y empezamos a trabajar para mantenerla tal como se ve en la actualidad. Nos autofinanciamos de nuestro bolsillo, porque lo que nos motiva es la preservación del Humedal, para evitar que sea invadido y aunque hemos tenido dificultades con varias personas que han tratado de instalarse acá, nos hemos mantenido persistentes para proteger nuestro patrimonio”, concluyó Mateo.