A propósito de la visita de Gina Parody ayer a Soacha y del compromiso de revivir el cable para el municipio, cabe recordar que desde que el ex alcalde José Ernesto Martínez anunció el convenio con la Empresa de transporte masivo del Valle de Aburrá a mediados de 2009, el proyecto ha sufrido varios traspiés. El principal obstáculo lo protagonizó el concejo de ese entonces.


El proyecto comenzó en serio con el inicio de los estudios de prefactibilidad en junio de 2009 como primer paso para construir un sistema de cable que conectara a Altos de Cazucá con el sistema Transmilenio, y que además se concibiera como una solución integral a las necesidades de la comunidad, ofreciendo mejoras en el espacio público, zonas verdes, seguridad y economía.

En octubre del mismo año, la Empresa de transporte masivo del Valle de Aburrá entregó al ex alcalde Martínez el estudio de prefactibilidad técnica e impacto social del proyecto Soacha Cable y rindió informe público en una reunión en donde participaron varios secretarios de despacho del municipio, concejales, presidentes de Juntas de Acción Comunal y líderes de la comuna cuatro.

El 28 de julio de 2010, la comisión primera del concejo de Soacha devolvió el proyecto de acuerdo No. 17, el cual buscaba autorizar al alcalde para realizar ajustes presupuestales y adquirir compromisos con cargo a vigencias futuras excepcionales en materia de transporte.

Posteriormente, el 24 de agosto de 2010, los votos de los concejales José Ignacio Roya, Jaime Eulises Sepúlveda, Nelly Stella Cubillos y Héctor Miguel Cuesta, quienes integraban la comisión primera, bastaron para modificar el proyecto de acuerdo No. 26 que buscaba la aprobación de vigencias futuras para Transmilenio y el Soacha Cable.
Los cabildantes sustituyeron todo lo que tiene que ver con el sistema de transporte aéreo y el proyecto quedó estancado hasta ayer que se revivió nuevamente. Incluso el sábado 28 de agosto de este mismo año se protagonizó un bochornoso espectáculo en el cabildo durante el cierre de las sesiones extraordinarias convocadas por el alcalde de ese entonces, José Ernesto Martínez. Durante la aprobación del proyecto de acuerdo No. 26, reinó el irrespeto, las ofensas, el manoteo y los señalamientos ofensivos desde las barras y entre algunos concejales.

Las duras diferencias se presentaron porque el proyecto que pasó el alcalde al concejo solicitaba autorización al ejecutivo para comprometer vigencias futuras excepcionales durante los años 2011, 2012, 2013, 2014 y 2015 con destino a implementar y garantizar la continuidad y desarrollo del proyecto Sistema Integrado de Servicio Público de Transporte Masivo de Pasajeros con sus modos de integración – Transmilenio y Sistema de Cable – Cazucable del Municipio de Soacha, de acuerdo con los siguientes valores: $17.298.000.000,00 para Transmilenio y $9.000.000.000.00 para el Soacha Cable. No obstante el concejo modificó el título del proyecto y sólo aprobó vigencias para el Transmilenio.

A partir de ese momento el proyecto quedó en el aire, a pesar de que en mayo de 2010 el Departamento Nacional de Planeación había incluido al Soacha Cable en el Plan Maestro de Transporte y Movilidad.

Aunque posteriormente el ex alcalde José Ernesto Martínez hizo varios intentos para revivir el proyecto, incluso se habló de darle el manejo a firmas privadas y que participaran empresas austriacas y francesas, la suerte del Soacha Cable parecía no tener claridad. No obstante, hoy se reconoce que gracias a los estudios de prefactibilidad realizados en 2009, hay un paso adelante en la consigna de tener un sistema de cable aéreo para el municipio de Soacha.

El proyecto revive y con el compromiso adquirido ayer por la Alta Consejera Presidencial para Bogotá, Gina Parody, el Soacha Cable es nuevamente tema de discusión, deliberación y debate entre los habitantes, las organizaciones, el concejo, las instituciones públicas y todo el que tenga interés en el desarrollo de la ciudad.