Colombia a lo largo de la historia se ha caracterizado por tener la democracia más antigua de América Latina; sin embargo una gran cantidad de gobernantes se han visto involucrados en varios escándalos de corrupción, por eso una gran mayoría de electores sigue pendiente de los asuntos políticos y de la fiesta democrática que nuestra Constitución Política de la República nos permite en sus diferentes ocasiones.


En la democracia, es mucho más que importante la participación de sus ciudadanos para con este tipo de responsabilidades, deberes y derechos para con el Estado. Es muy clara y de trascendental importancia la responsabilidad de los electores con su participación mediante el voto para elegir nuestros gobernantes. Cuando el pueblo se encarga de elegir personajes corruptos para los diferentes cargos públicos se convierte en cómplice directo y de paso se convierte en el actor protagónico de escribir páginas negras dentro de la historia. El pueblo como tal es el constituyente primario del poder que mediante su voto refrenda el poder para que sus representantes desde sus diferentes dignidades organicen, administren, ejecuten y desarrollen de la mejor manera posible las necesidades de los diferentes sectores.

La democracia en nuestro país por medio de los diferentes movimientos y partidos políticos ha permitido que los diferentes sectores sociales tengan su representación en los diferentes poderes del Estado; es muy notorio observar que los partidos políticos tradicionales han perdido espacios dentro de las diferentes instituciones del Estado. De igual forma es visible que el poder se encuentra a cargo de un grupo de familias que sin reparo alguno se ha encargado de perpetuarse en el poder; es tan injusto el equilibrio de poderes en la política que desde una misma familia se encuentran representando en diferentes partidos políticos sin permitir de esta manera que otros líderes tengan la igualdad de condiciones para poder representar y desarrollar sus ideas; casos patéticos de estos resultados los hermanos Galán Pachón que militan en el Partido Liberal y Cambio Radical y en caso de Soacha en las pasadas elecciones seccionales los hermanos Ramírez Vásquez disputándose en franca lid electoral la Alcaldía de Soacha.

Siempre he considerado que los políticos no tienen la culpa; la culpa es del pueblo ya que este se convierte en víctima de su propio invento; la Constitución Política de la República nos brinda la igualdad en los deberes y derechos como ciudadanos lo grave del caso que hacer política en nuestro Municipio, región y país se ha convertido mucho más que en un negocio en un privilegio para unos pocos unos pocos que entre otros de los requisitos tienen un Partido Político, un padrino, y el dinero suficiente para desplegar una campaña electoral en donde no solo se reconoce su nombre sino se impacta con los tradicionales gastos que implica estas situaciones.

A groso modo desde el pensamiento de un ciudadano del común y corriente pienso que es justo y necesario que se modifique la ley de elecciones en donde se reflejen ciertas restricciones para terminar con la politiquería barata que se presentan especialmente en diferentes regiones del territorio nacional; las mieles del poder deben ser tan buenas que digo más que buenas o excelentes por que las inversiones dentro de las campañas electorales son supermillonarias que comparadas con el salario que van percibir en los cuatro años del mandato son imposibles de recuperarlas; claro está si se hace una administración transparente con eficiencia y honestidad; pero como esto casi nunca sucede (salvo el caso del Ex Presidente de Uruguay José Mujica) una gran mayoría deben ser mandatos de corrupción.

El poder debe ser tan bueno y que de eso no dan tanto ya que buscan la reelección; han ocupado un cargo y siguen insistiendo una y otra vez; o lo que es común se encarnan en otros personajes para seguir gobernando detrás del escritorio del titular; cuando los seres humanos tenemos pasión por la política y queremos de todo corazón que la sociedad cambie y evolucione para bien es necesario cumplir las reglas del juego y no se debe de ninguna manera permitir que se jueguen con los intereses del pueblo y se pierdan los verdaderos valores de la democracia y la política en el país.

El próximo 25 de Octubre en las urnas nos encargaremos de elegir de nuevo; Ediles, Concejales, Alcaldes y Gobernadores para el período 2016-2019 en los diferentes Municipios y Departamentos del país; una gran responsabilidad del pueblo para que de una u otra forma tratemos de mejorar la imagen tan deteriorada que tiene el país a nivel internacional; una imagen llena de escándalos de corrupción, de investigaciones, de procesos en la justicia, una imagen en donde nuestros compatriotas abandonan el país sin Dios ni Ley; una imagen en donde es necesaria la intervención de la Cancillería para repatriarlos y respondan por su delitos, una imagen en donde en muchos de los casos ha sido necesario solicitar una circular roja de interpol; esa imagen es la que necesitamos cambiar para demostrar a la sociedad y al mundo que Colombia tiene sus dolientes y tenemos sentido de Patria.

Desde esta columna editorial me permito hacer un llamado atento y respetuoso a los diferentes sectores sociales: líderes comunales y políticos y en especial a la juventud que es muy distante de la política para que participen activamente de este importante proceso que se avecina para que con su conocimiento y sabia experiencia podamos juntos desde los diferentes sectores sociales construir una Colombia distinta.

@galodejesus