Una conexión irregular hecha por los habitantes de un barrio ilegal al alcantarillado de los barrios Llano Grande y El Cardal, ha generado emergencia sanitaria en este sector, debido a que las aguas negras provenientes de este sitio, desembocan en el Río Soacha, haciendo que el riesgo de desbordamiento e inundación vuelva a amenazar a las familias que viven cerca del afluente.


La denuncia fue hecha por los habitantes de Llano Grande, quienes manifestaron que desde hace aproximadamente mes y medio, las personas que residen en los barrios Rincón de San Carlos y Villa Julia, abrieron zanjas sobre la Cll. 13 y cavaron un pozo séptico en un predio ubicado en esta zona, con el fin de conectarse al alcantarillado que pasa por este sector.

No obstante, el procedimiento fue realizado de forma ilegal, teniendo en cuenta que para ello no se tenía ningún permiso por parte de las autoridades competentes, y que quienes se encargaron de realizarlo no eran personas idóneas para esto. Lo anterior causa perjuicio principalmente a la comunidad de Llano Grande, que en las últimas semanas ha tenido una seria afectación por culpa de las aguas negras que circulan por sus calles, las cuales van a parar al cauce del Río Soacha:

“Tenemos entendido que estas personas tienen un pozo séptico desde hace mucho tiempo cuando construyeron ilegalmente ese barrio. Al parecer, esa es la causa por la cual las aguas negras se están rebosando por las calles, pues estas personas se conectaron al alcantarillado de El Cardal y de Llano Grande, rompiendo la vía pública sin que nadie hubiera dicho nada. En este momento tenemos un problema de sanidad muy grande debido a que la problemática lleva más de un mes, pero aunque ya le hemos avisado a las autoridades sobre la situación y ellos han venido a verificar lo que pasa, todavía no vemos ninguna solución”, explicó Brigitte Leal, Presidenta de la JAC de Llano Grande.

“Lo que pasa por la calle, en frente de nuestras casas, son las aguas negras que provienen de un pozo séptico que se rebosó. Los malos olores nos están perjudicando, mi hijo se enfermó a causa de esto, además tenemos personas de la tercera edad que también se están viendo afectadas. El problemas es que si la situación sigue, nos vamos a ver más afectados todavía, pues parece que esas aguas residuales desembocan en el Río Soacha, lo que quiere decir que en el momento en que el río suba el nivel, se va a desbordar y nos vamos a inundar otra vez”, expresó Diana Aguilera, habitante del barrio Llano Grande.

Respecto a lo anterior, vale la pena recordar que mediante un oficio fechado el pasado 8 de marzo, el Director de Servicios Públicos de Soacha, Hugo Alfredi Hurtado, se refirió a la situación denunciada por la comunidad de Llano Grande, asegurando la inquietud se remitió a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB), teniendo en cuenta que esta entidad es la operadora del servicio de alcantarillado en este sector. En el mismo documento, el funcionario indicó que el caso también fue trasladado a la Dirección de Apoyo a la Justicia y la Inspección Sexta de Policía, para que las dos dependencias actúen dentro del proceso que se debió abrir con el radicado No. 09734 del 6 de marzo de 2013, en lo que tiene que ver con la intervención ilegal del espacio público.

Sin embargo, es preciso mencionar que la zona donde se originó la emergencia no cuenta con el servicio de alcantarillado, por lo tanto, el sector no es competencia de la EAAB. Por otra parte, según lo que expresó la misma comunidad, desde antes de que el procedimiento irregular se efectuara se dio aviso oportuno a las autoridades, pero aún así no se realizaron las diligencias correspondientes para evitar que se hiciera la conexión irregular de alcantarillado.

“Necesitamos que las autoridades nos solucionen este problema, porque hay muchas personas enfermas por culpa de los malos olores. Nosotros nos hemos acercado a la Inspección de Policía y a la Alcaldía, pero hasta el momento no hemos encontrado ninguna solución, a pesar de que les hemos mostrado cuál es la situación y cuál fue la causa de esta”, concluyó Jairo Fernando Briñez, vecino de Llano Grande.