En el Pacífico Norte hay una inmensa isla que nadie habita. Una Atlántida, del tamaño de la Península Ibérica, formada por plástico.


Lo que comenzó siendo un espantoso mito en los años 80, cuando el mundo se empezó a inquietar por el destino de sus desechos, de las toneladas de juguetes, bolsas de supermercado, prendas, cajas y demás que terminaban en los océanos, la ciencia lo ha ido corroborando.

La agencia estadounidense de Oceanografía publicó un artículo en 1988 que sugería la existencia de ese lugar. Más tarde, en 1997, el activista medioambiental Charles Moore afirmó haberla visto. En 2012, científicos del Instituto Scripps revelaban que la cantidad de fragmentos de plástico que flotaban en el Pacífico se habían multiplicado por 100.

Ahora, la Expedición Malaespina, de España, que iba por los mares en busca de biodiversidad, terminó topándose con lo impensable: cinco “descomunales” zonas de acumulación de plástico mar adentro.

Con ese escenario, según advierte la Fundación Ellen MacArthur, “en 2050 habrá en el océano más toneladas de plástico que de peces”.

De acuerdo con Johann Khamil Delgado, investigador del Grupo de Oceanografía e Ingeniería Costera de la Universidad Nacional, el aumento en la concentración de plástico se debe a la forma que tienen las corrientes oceánicas entre la costa California y Hawai, en un lugar llamado Remolino.

Luego de que el plástico llega a esa zona por los ríos o por fuentes marítimas (provenientes del Índico y del Pacífico y Atlántico Sur), se encuentra con una serie de corrientes, “unos giros subtropicales”, que hacen converger en espacios similares a islas los desechos transportados por el agua.

En esa medida, dice María Claudia Diazgranados, directora del programa Marino de Conservación Internacional, el manejo de las basuras debe ser desde las ciudades que producen toneladas de basura.

Aunque para ella, campañas de un solo día son insuficientes para resolver el problema, “en un país con más de 40 millones de habitantes y una cultura de las basuras precaria”, el hecho de que el próximo domingo 20 de noviembre personas de tres ciudades (Bogotá, Medellín y Cali) decidieran salir a las calles a limpiar, es un esfuerzo.

La iniciativa Limpiemos Colombia, del Ministerio de Ambiente y WWF, permitirá a las tres ciudades que mayor cantidad de basuras generan en el país (cerca de 10.000 toneladas al día entre todas), dar un paso hacia la solución a la contaminación de los mares.

Fuente: ElColombiano.com