Los 401.281 predios ganaderos de los pequeños productores de leche que hay en el país serán los damnificados al ponerse en marcha el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y los Estados Unidos, reconoció Jorge Andrés Martínez, director de la Asociación Colombiana de Procesadores de la Leche (Asoleche).


“Pese a que los contingentes de leche y derivados lácteos que entrarían al país son mínimos frente a la producción local, estos serán preocupación para los pequeños, mientras que para los industriales el impacto será mínimo”, explicó.

Por su parte, los industriales de la leche no tendrían pérdidas, aunque sus ganacias tampoco serán mayores, pues no tienen claro si el tratado les ofrece mejores perspectivas para exportar.

Precisamente, sobre el acceso de productos a ese país, Asoleche considera que se requiere de un esfuerzo en la implementación de políticas públicas para alcanzar el estatus sanitario necesario para entrar al mercado estadounidense.

Sin embargo, la respuesta a esta inquietud ya la dio el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA); su gerente, Teresita Beltrán, dijio que la entidad a su cargo sí ha hecho por preparar al país para el TLC (ver recuadro).

Hoy, sólo la cooperativa Colanta cumple con todos los requisitos que para esto ha impuesto la la Agencia de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) y exporta a ese mercado.

“Desde hace siete años hemos exportado pequeñas cantidades de quesos, pero a pérdida”, reconoció Jenaro Pérez, gerente de Colanta.

Hoy, esa cooperativa cuenta con seis tipos de certificaciones para exportar a los Estados Unidos, mientras que la FDA ha avalado 12 fincas de pequeños productores lecheros, proceso que fue apoyado financieramente por ese país.

El empresario recordó que Colombia ha suscrito tratados de libre comercio con Mercosur, Chile, Triángulo del Norte de Centroamérica, México, Estados Unidos, Canadá, los países Efta (Suiza, Noruega, Islandia, Liechtenstein) y con la Unión Europea (23 países).

“A ningún otro país con los que suscribimos acuerdos de libre comercio en los últimos años, hemos exportado un litro de leche o un kilo de carne; sencillamente, nuestros productos no tienen acceso a esos mercados, aparentemente por razones sanitarias”, dijo Pérez en una carta dirigida al Ministro de Agricultura.

En esta, reclama por “los contingentes que sobrepasan la capacidad de absorción de la economía colombiana y, por supuesto, vienen a competir deslealmente con la producción de nuestros ganaderos e industriales de la leche”.

Por último, Pérez reclamó al Gobierno por el documento Conpes, de política económica y social para el sector lechero, que desde hace un año está redactado y en discusión entre los diferentes actores de la cadena.

En las cuentas de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) se necesitan no menos de 150.000 millones de pesos anuales para financiarlo, adicionales a los 30 millones de euros que prometió la Unión Europea (que no se han visto) y un monto aún no revelado de recursos que entregaría España.

Vale la pena destacar que en la a estructura predial del sector ganadero predominan los pequeños productores (401.281 predios), cada uno de los cuales posee menos de 50 reses.

Igualmente, el 54 por ciento del hato nacional se concentra en predios de menos de 100 hectáreas; el 22 por ciento (medianos productores) se ubica entre 100 y 200 hectáreas y el 20 por ciento restante, en fincas de entre 200 y 500 hectáreas.

También en la estructura de los sistemas de producción la cría ocupa el primer lugar, luego le sigue el doble propósito (carne y leche), en tercer lugar la ceba y, por último, las ganaderías especializadas en leche.

DENTRO DE UN AÑO ENTRARÍAN...

Los mayores riesgos se tendrían con la llegada de lactosueros, alimento para cerdos, usado para ‘rendir’ la leche.

Un total de 5.500 toneladas de leche en polvo llegarían (teóricamente) a Colombia en el primer año de vigencia del acuerdo, que equivalen a menos del uno por ciento del total de la producción colombiana y 2.000 toneladas de queso madurado; este último mercado corresponde a un nicho específico y pequeño, por lo cual existe un gran potencial de crecimiento relacionado con la dinámica de la competencia en un segmento de alto valor agregado.

En el caso de los lactosueros, desde la entrada en vigencia del acuerdo, el producto llegará al país sin arancel. Este es un subproducto de la fabricación de quesos.

Bajo normas legales se usa en la industria alimenticia y en la industria láctea, para la producción de derivados y yogures.

HAY MEJORA DEL ESTATUS SANITARIO

El ICA lleva diez años trabajando en estos temas, asesorado y financiado por el propio Gobierno de EE. UU.

Sobre el estado de la sanidad animal de los hatos del país, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) reportó que en los últimos diez años se han logrado, entre otros: un estatus como país libre de fiebre aftosa con vacunación y la categoría de riesgo controlado frente a la llamada encefalopatía espongiforme bovina o mal de las vacas locas.

En cuanto a la brucelosis, se mantienen como zonas libres la provincia de García Rovira (Santander) y la zona del Cañón de Anaime (Tolima).

Con respecto a la tuberculosis bovina, se mantiene la certificación como zonas libres a la cuenca lechera del Quindío y la zona del Cañón de Anaime.

Los condiciones anotadas hacen parte de los requerimientos de los mercados de carne y leche.

Fuente: http://www.portafolio.co