No basta con la presencia masiva de vendedores en cualquier espacio público de la ciudad. Ahora esas zonas, que le pertenecen a todos, son manejadas por unos pocos que las alquilan y se lucran de la necesidad de quienes se dedican a ofrecer productos en la calle. Este mismo problema se extendió a las áreas comunes de los barrios.


vendedores-ambulantes-soacha

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En buena parte de Soacha, los parques, zonas aledañas a los puentes y las vías más concurridas se han vuelto verdaderas plazas de mercado, dejando de lado el bien común para convertirse en un espacio de lucro para unos pocos, en el que además de los vendedores, se ven beneficiadas personas que cobran a los mismos por ejercer ahí sus labores comerciales.

“No es posible que ahora los espacios públicos se hayan convertido en propiedad de personas inescrupulosas que los monopolizan para sacar provecho propio, perjudicando no solo a la comunidad en general, sino a las personas que desafortunadamente deben acudir obligatoriamente a ellos para poder sostener a sus familias”, reclamó Rosalba Leal, habitante de la comuna uno.

De acuerdo con los líderes de la comunidad, los argumentos que presentan dichas personas, se basan en el apoyo de las Juntas de Acción Comunal y el reclamo del espacio, por antigüedad. Ese es el caso que se vive en Quintas de Santa Ana 1b sector tres, de la comuna uno, donde unos pocos se apropiaron de las bahías del barrio y los habitantes deben pagar para poder parquear sus vehículos ahí.

“Desde hace tres años un señor se apoderó de las bahías que las constructora dejo como espacios comunales y cobra a las personas para que puedan dejar sus vehículos ahí. Él argumenta contar con el apoyo de la Junta de Acción Comunal, lo que es totalmente falso y a su vez ha venido perjudicando el trabajo que se está realizando con la comunidad”, especificó Hernán García, Presidente de la JAC.

De acuerdo con el líder, ambas situaciones de apoderamiento del espacio público se han prestado para promover la inseguridad y la delincuencia, ya que según el dignatario comunal, una vez las personas entran en mora con el victimario, son objeto de hurto a sus vehículos.

“Esta es una de las situaciones más inadmisibles que puede haber, desde ningún punto de vista se avala que sea invadido el espacio público, mucho menos que sea manejado por personas que priorizan sus intereses sobre el bien común. De esta forma se hace evidente la falta de autoridad por parte de los entes competentes que no pueden controlar esta clase de situaciones”, expresó Jaime Hurtado, residente del sector.

Cabe recordar que el apoderamiento del espacio público y las zonas comunales, destinadas para el parqueo de vehículos, también es un problema sin control en todo el municipio de Soacha, pues ya son varias las juntas que se han unido a esta clase de denuncias, entre ellas la de Quintas de la Laguna, en la comuna dos y los residentes de Parque Campestre entre otros.