La afirmación la hizo el concejal Martín Peñuela durante el debate de transporte que se realizó ayer en la Corporación municipal. El cabildante denunció además la supuesta obligación a las empresas para que hagan la revisión preventiva en un solo sitio y se opuso al cobro por el servicio provisional de alimentación cuando comience a operar Transmilenio en la ciudad.


Peñuela inició denunciando supuestas irregularidades cometidas por un funcionario de la Dirección de Transporte, quien presuntamente obliga a las empresas a realizar la revisión preventiva de los vehículos cada dos meses en el sitio denominado Serviexpress en el Altico.

“Allí vienen haciendo las revisiones sin tener las mínimas condiciones para hacerlo, cobrando además 30 y 35 mil pesos por cada una, cuando en otro sitio cuesta alrededor de 15 mil pesos. Presuntamente un funcionario de la Dirección transporte obliga a las empresas a llevar los vehículos a ese centro, y si no lo hacen, simplemente no les dan despacho y toman retaliaciones con operativos”, dijo.

Pero así como el concejal denunció supuestas irregularidades en contra de las empresas, así mismo las señaló por el pésimo servicio que estas prestan en el corredor Soacha Bogotá:

“Así como defiendo las empresas, también quiero decirles que tienen un cartel del transporte en Soacha, porque es que a los gerentes únicamente les interesa que les paguen el rodamiento y nunca sancionan a sus conductores por hacer lo que se les da la gana con el usuario. Las empresas le piden al concejo que las defienda, pero se les olvida que tienen la ruta alimentadora ya inaugurada. A las 5:00 a.m. colocan el aviso Portal del Sur y la gente tiene que pagar dos y tres pasajes para poder llegar a su sitio de trabajo”, explicó Peñuela.

El concejal dijo que fueron las empresas de transporte las responsables de los hechos sucedidos el día del paro en Soacha y aseguró que “el pueblo ya está mamado de que hagan lo que quieran con el usuario. Yo soy uno de los que todos los días salgo a las 4:30 a.m. a llevar a mi hija al terminal; la gente haciendo fila, llegan y recogen sólo a una persona, el que se alcanzó a subir bien y el que no se fregó, ellos se van cáigase el que se caiga porque saben que la fila es viaje de resistencia. Le dan mil o dos mil pesos al despachador y él les dice por dónde irse, y el pobre usuario es el que paga el pato porque de ahí para allá comienzan a recoger sólo minifaldas”.

El cabildante en sus palabras también se refirió a la informalidad del transporte y aseguró que existe por el pésimo servicio que prestan las empresas legales.

“Si la informalidad no existiera, ¿cómo se movilizaría la gente?, no hay como, es que la oferta es superior a la demanda, entonces las personas tienen que acudir a camiones, a lo que sea para movilizarse, es algo delicado. Hagamos algo para sancionar porque es que al gerente no le interesa sino que le paguen el rodamiento y listo, pero no hay un estudio claro al interior de las empresas que muestre qué están haciendo con el usuario”, sostuvo.

Pidió a la Dirección de Transporte que llegue hasta los terminales sobre las 4:00 a.m. y haga operativos para ponerle control al tema, recordando que en la administración pasada eso funcionó.

Finalmente, Peñuela llamó la atención de la administración municipal y de la misma Dirección de Transporte frente al cobro de los 500 pesos que los usuarios tendrían que pagar por el servicio de alimentación cuando entre en operación el sistema Transmilenio en la ciudad.

“Si usted mira el censo desinflado del Dane, la economía del municipio gira alrededor de la informalidad y quienes trabajan sólo ganan un salario mínimo, pero sí van a tener que pagar una tarifa diferencial de 500 pesos a parte de los 1700 pesos que vale el pasaje en Transmilenio. Así digan que es por unos días pero el cobro así se va a quedar. Entonces invito a la Dirección de Transporte y a la Administración municipal a que hagamos un trabajo mancomunado para buscar soluciones al respecto”, finalizó.