Luego del primer día con las nuevas tarifas, tanto en los articulados como en el SITP, los usuarios que residen en el municipio de Soacha y que diariamente utilizan el sistema, rechazaron el incremento en el pasaje alegando que el servicio es pésimo, que las frecuencias no mejoran y que es un medio inseguro. Los nuevos precios serán de $2.400 para los rojos y $2.200 para los buses azules.


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Ayer sábado 2 de febrero comenzó a regir el incremento decretado por la Alcaldía de Bogotá y que aplica para todo el sistema, incluyendo el municipio de Soacha.

Desde muy temprano los usuarios vivieron las congestiones, los empujones, apretones, la demora en las frecuencias y la presencia de ladrones que están prestos a robar las pertenencias de los usuarios, y como si fuera poco, al ingresar el descuento en la tarjeta fue de 100 pesos más.

“Yo pagaría con gusto el pasaje si el servicio fuera bueno, pero tristemente le suben y a uno le toca aguantarse un poco de irregularidades que se han venido denunciando pero que no mejoran. Sinceramente no estoy de acuerdo”, dijo Mónica Mejía, residente en el sector de Camilo Torres.

Sólo piensan en subir el pasaje pero no invierten un peso para la seguridad del sistema. Todos los días roban celulares, abren carteras, se llevan billeteras y la empresa no hace nada porque no le importa el bienestar del usuario, sólo piensan en llenarse a costillas de nosotros”, aseguró Dayana Arango, residente en Soacha.

En redes sociales también se manifestaron los usuarios y rechazaron el incremento:

Es totalmente injustificable subirle otra vez el precio al transmilenio. Gracias Peñalosa. El que usa transmilenio 5 veces la semana ida y vuelta, ahora pagará al año 52 mil pesos más, por un servicio que es cada día peor”, indicó @Andreas_Althoff.

Si bien los usuarios manifiestan que el incremento en las tarifas del pasaje golpeará sus finanzas, en general lo que rechazan es el servicio. Muchos coinciden en manifestar que si fuera un sistema de transporte seguro, ágil, cómodo y amable con el medio ambiente, el precio del pasaje sería lo de menos.

Por su parte, la Secretaría de Movilidad de Bogotá dijo que el ajuste permite limitar el déficit presupuestal del sistema, que en 2018 ascendió a más de 575 mil millones de pesos. “Este déficit se paga con los impuestos de todos los bogotanos, generando menos oportunidades de inversión en infraestructura y sectores sociales», anunció la dependencia en un comunicado.

Entre tanto, la gerente del sistema, María Consuelo Araújo, sostuvo que para los usuarios que tengan personalizada su tarjeta, los transbordos de zonal a zonal o de troncal a zonal no tiene costo, éste aplica sólo para el paso de zonal a troncal que es de 200 pesos.

Foto interior: Colprensa