El joven Orlando Pava Gallardo, de 21 años, quien había llegado hace un año de Venezuela y recientemente se había muda­do junto a su novia al sector de Cazucá, nunca imaginó que el país que le ofrecía mejores condiciones de vida se convertiría en su conducto a la muerte.


Cuentan allegados al joven que luego de pasar el día ven­diendo caramelos en los arti­culados de Transmilenio, Or­lando llegó a su casa ubicada en la Comuna cuatro de Soacha e indicó a su pareja y los amigos con los cuales compartía residencia que traía mucha hambre, por lo cual fue con dos de ellos a comer hamburguesa.

Los hombres compraron el comestible y se disponían a llevarlo a casa para compartir, sin embargo fueron agredidos por seis sujetos que presuntamente se encontraban bajo los efectos de una sustancia alucinóge­na. El peligroso grupo hizo una encerrona a los tres ex­tranjeros, solicitándoles la entrega de sus pertenencias, incluido el pedido de ham­burguesas. Al parecer, las víctimas se resistieron al hur­to e hicieron que uno de los miembros de pandilla se en­fureciera y desenfundara un revólver.

Los jóvenes tras observar la desafiante escena se observa­ron unos a otros y comenzaron a correr para evitar peligro, sin embargo un disparo alcanzó al vendedor de caramelos quien cayó sobre el suelo.

Una ambulancia llegó al sitio para trasladar a Orlando y sus dos amigos que también habían resultado rozados por las balas hasta el Hospital del Tunal. Desafortunadamente, el joven venezolano llegó sin signos vitales al centro asis­tencial.

El Cuerpo Técnico de In­vestigaciones realizó la ins­pección técnica del cadáver y trasladó su cuerpo a Medi­cina Legal, donde se realizan los trámites para enviar el cuerpo a Venezuela. Las otras fueron dadas de alta varias horas después y además fue­ron consultadas por las auto­ridades, quienes están tras la búsqueda de los homicidas implicados.

Fuente y fotografía: ExtraHuila.com