Molesta está la comunidad del bario La Capilla y sectores aledaños por la falta de apoyo de la Alcaldía y empresas de servicios públicos.

Tubos del acueducto rotos, escombros, lodo, daños en la vía y la acumulación de toda clase de objetos arrastrados por el agua desde la parte alta, fue lo que el fuerte aguacero del sábado en la noche le dejó a la comunidad del barrio La Capilla, la zona industrial de Cazuca y sus alrededores.

“Estamos cansados de no ver gestión por parte de la Alcaldía de Soacha, de la Junta de Acción Comunal y de las empresas que están en este sector, para el arreglo de esta vía. Es un total desastre transitar por esta calle, la lluvia tan fuerte arrastró  desde los barrios más altos y predios invadidos, escombros, llantas, basura y hasta animales muertos, incluso la tierra se movió y se estallaron las tuberías del acueducto, lo que afectó el suministro de agua potable a todo el barrio”, dijo una residente de La Capilla.  

A raíz de los daños, esta comunidad lleva tres días sin agua, aunque hay que decir que en condiciones “normales”, la presión es tan baja que no sube a un segundo piso.  

“Hacemos un llamado de atención a la alcaldía, al presidente de la junta y a las empresas que están en este sector para que se busque una solución, ya que los que habitamos en este barrio estamos cansados y aburridos de todo lo que pasa en cada temporada de lluvias”, añadió.

De acuerdo a los testimonios y fotos remitidas al medio, hay un tubo del acueducto roto, trabajos mal hechos de la alcaldía, tuberías totalmente tapadas con escombros que bota una empresa de reciclaje, la zona donde está la empresa Argos destruida e intransitable, agua empozada, y escombros, piedras y palos por todo lado de las vías.

Aunque en Gestión del Riesgo de la Alcaldía se aseguró que desde hace dos semanas se vienen haciendo labores de limpieza al desarenador de Julio Rincón, la emergencia está vigente y se espera más presencia institucional para evitar tanto daño a esta comunidad residente en la parte baja de la comuna cuatro de Soacha.

Fotos: cortesía