Buses incendiados, estaciones destruidas, cámaras y semáforos derribados, paraderos rotos, señales de tránsito en el piso y CAI atacados y consumidos por las llamas, son sólo algunas muestras de lo que ha venido sucediendo en Bogotá. Las pérdidas ya superan los $30 mil millones.

Dijo la Secretaría Distrital de Seguridad que todos los días atacan una parte del sistema Transmilenio, bien sea las estaciones, portales, los articulados o los buses zonales.  Todos los días destruyen andenes y parques para armarse de adoquines y lanzarlos a la fuerza pública, todos los días atacan alguna estructura pública o privada, como los cades, almacenes, el comercio, postes, semáforos y cámaras de seguridad.

De acuerdo a la misma dependencia, los enfrentamientos y actos vandálicos han dejado pérdidas y daños materiales por $ 31.236’168.390, siendo el sistema de transporte masivo  el más afectado; la reparación de las estaciones y buses tienen un costo de $20.359’447.168.

En cuanto a las pérdidas de Transmilenio y de acuerdo a la misma empresa, 125 estaciones de las 139 que tiene el Sistema han sido vandalizadas, y hasta el día de hoy, 48 se encuentran inoperativas por no brindar las condiciones de seguridad para los usuarios.

El ataque a los buses no se queda atrás.  De un total de 2.347 buses troncales que tiene el sistema, 894 han tenido algún tipo de afectación y un bus fue incinerado, y de los 6.200 buses que tiene el componente zonal del SITP, 567 han resultado con daños y seis de estos han sido convertidos en cenizas.

Los CAI han sido otro blanco de los vándalos y delincuentes. De acuerdo a la Contraloría de Bogotá, 43 Comandos de Atención Inmediata (CAI) sufrieron serias afectaciones y su reparación puede superar los $ 1.300 millones.  12 quedaron totalmente destruidos y 31 con algún grado de afectación

Y un aspecto que, aunque no ha sufrido ataques directos, sí ha resultado bastante afectado. Se trata de las obras que el IDU adelanta en la ciudad.  El 100 por ciento de las obras de construcción adelantadas por esta entidad de la capital del país, han tenido afectación por la situación de orden público, pues todas han sufrido consecuencias directas o indirectas en su ejecución, como la falta de mano de obra por la imposibilidad de movilización del personal.

La suspensión del suministro de materiales afectó el desarrollo de todas las obras de construcción, en relación con insumos de cantera, plantas de asfalto, provenientes de municipios aledaños a Bogotá.

De igual manera las obras se vieron afectadas además por la suspensión de transporte de escombros, ya que los botaderos de material autorizados se encuentran en su mayoría en las afueras de la ciudad y con el paro no se permitió la circulación.

Apoyo: Contraloría Distrito – eltiempo.com Transmilenio – Foto: Semana