Alias Camilo lideraba uno de los tres grupos delincuenciales más peligrosos de Bogotá, pero fue capturado junto a 18 de sus secuaces. Tiene una trayectoria criminal de 17 años.

Según las autoridades, Néstor Aguirre, también conocido como ‘Camilo’, ‘El Cucho’, ‘El Viejo’ o ‘la Firma’, era la cabeza de una  organización delincuencial  integrada por 18 criminales que fueron capturados y ahora enfrentan delitos como  homicidio agravado, concierto para delinquir, fabricación o porte de estupefacientes, y fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego.

(Si quiere recordar: Desarticulan a ‘Los de Camilo’, temible banda de microtráfico que asesinaba en Bogotá y Soacha)

En el historial de las autoridades, alias Camilo operaba en 38 barrios de las  localidades de Bosa, Kennedy y Tunjuelito, pero su actividad criminal y de distribución de estupefacientes también llegaba  a Soacha (Cundinamarca) y Flandes (Tolima).

Las autoridades le hicieron seguimiento por 7 meses, tiempo durante el cual grabaron videos, tomaron fotografías, recogieron testimonios e interceptaron llamadas. Con estas pruebas y de acuerdo a investigaciones, a alias Camilo y su banda los responsabilizan de 50 homicidios, pero hasta ahora sólo 20 se han podido esclarecer,  16 de los cuales fueron perpetrados en Bogotá, dos en Soacha y dos más en Flandes.

(Para ver: Cárcel para hombre que abusó sexualmente de una niña de 6 años en Soacha)

Igualmente, alias Camilo tenía ollas de microtráfico en diferentes localidades. Dicen las autoriddaes que  13  expendios funcionaban en Bosa, 11 en Kennedy, uno en Tunjuelito y 13 de Soacha.

El delincuente se movilizaba con 7 escoltas y en sus desplazamientos utilizaba prendas de entidades de la Alcaldía de Bogotá para confundir a las autoridades.

Según la investigación, es un hombre de sangre fría que actuaba sin piedad. Cuando algún delincuente se le atravesaba en el camino e invadía sus zonas de dominio, llamaba a los sicarios para que los matara.

Alias Camilo fue compararado por la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, con un miembro del secretariado de las FARC.

Al momento de la captura, les ofreció a los agentes 200 millones de pesos, pero al ver que no recibieron, los amenazó con matarlos.