Uno de los anuncios que hizo el alcalde de Soacha Juan Carlos Saldarriaga cuando autorizó a las empresas reactivar labores en medio de la pandemia, dejó fríos a los mayores de 50 años.

Al referirse a uno de los requisitos que deben cumplir las empresas e industrias, el mandatario dijo que los  trabajadores deben ser menores de 50 años, teniendo en cuenta que son los menos propensos al contagio. “A la guerra  hay que enviar a los soldados más fuertes, y en este caso los que más resisten son los menores de 50 años”, sostuvo el mandatario.

Pero la noticia no cayó nada bien en varios sectores de la ciudad por considerar que con esta edad aún se puede aportar al desarrollo económico de Soacha y el país. Por ejemplo, en el barrio Quintas de Santa Ana, en la comuna 1 del municipio, hay varios trabajadores mayores de 50 años que piden ser  tenidos en cuenta porque piensan  que aún están en una edad productiva y, además, su economía ya no aguanta más.   

El descontento es grande porque muchas personas superan esta edad y tienen que salir a trabajar para poder llevar el alimento a sus hogares; el desempleo hace que muchas familias salgan perjudicadas, pues en algunos casos son cabeza de hogar y son quienes llevan el sustento al hogar. Si bien la medida de la alcaldía  se hace con el fin de mantener a las personas más vulnerables en sus hogares y evitar la propagación del virus,  para la comunidad esto no es algo que esté dentro de sus posibilidades.

Lo que preocupa a muchos residentes es que además de la cuarentena, no puedan trabajar después de ella, ya que no tienen más herramientas para conseguir ingresos.  “Nosotros pedimos que nos colaboren, somos mayores a 50 años y no tenemos ni para alimentación ni para servicios, y ahora no poder trabajar nos perjudica peor; estamos desamparados, lo que pedimos es que nos ayuden porque no tenemos más entradas de dinero”, dijo Ángel, un residente del barrio Quintas de Santa Ana.

Así mismo, Danilo Martínez, también residente del sector, argumenta que, “estamos en una situación crítica; desde que empezó la pandemia hemos pasado  muchas necesidades y ahora con el tema del trabajo que no reciben mayores de 50 años nos vemos peor de afectados, ya que no tenemos cómo mantener a nuestras familias, además de no haber recibido ayudas de ningún tipo, pero no poder trabajar nos perjudica más”.

La comunidad pide a la administración municipal que se tenga en cuenta a las familias que dependen de personas mayores de 50 años porque, sin poder trabajar, pasarían muchas necesidades todos los miembros del hogar.

Finalmente, la presidenta de la Junta de Acción Comunal de Quintas de Santa Ana, Rosa López, concluye: “Necesitamos que el señor alcalde piense en las personas vulneradas con estas medidas, ya que muchas familias dependen de hombres o mujeres que superan esta edad (50 años), por lo que la falta de empleo hará que muchas familias aguanten hambre y pasen muchas necesidades”.

Por Natalia Soto Parra