Hace 16 meses el mayor Luis Gabriel Agudelo encontró a una bebé de pocos días de nacida y desde entonces emprendió una lucha para adoptarla. Inicialmente le negaron la petición pero luego dos jueces ordenaron participar en el proceso; más adelante la Corte Constitucional tumbó dichas decisiones y ahora los interesados acudieron a la CIDH.


El siguiente es el texto de la comunicación dirigida a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por la esposa del mayor Agudelo, excomandante operativo de Policía Soacha:

«En el mes de Enero del año 2015 cuando mi esposo trabajaba en la Policía del municipio de Soacha Cundinamarca y cumpliendo con sus labores, encontró abandonada en la vía pública a una bebé de pocos días de nacida, hecho que nos conmovió fuertemente pero a su vez agradecimos a Dios que permitiera que él estuviera en el lugar indicado para salvarle la vida. Y sin tener aun la experiencia de ser padres, el amor para Violeta fue desde el primer instante.

Gracias a la oportunidad que nos dio el director científico del hospital donde la niña quedó internada, por varios días la visitamos, la acompañamos, le dimos sus primeros teteros, le pusimos sus primeros vestidos, en fin, tantas cosas y momentos lindos que vivimos con ella.

En reiteradas oportunidades manifestamos la intensión de adoptar a Violeta (nombre que nosotros le dimos a esta linda criatura) pero el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar nos manifestó que no era posible, que la ley no permite la adopción determinada, que la adopción no es para suplir la ausencia de hijos biológicos.

Ante la negativa del ICBF de aceptar nuestra solicitud para vincularnos al proceso de adopción, acudimos a los jueces constitucionales para hacer posible la adopción, quienes a través de sus respectivos fallos vieron favorable nuestra solicitud, ordenando la vinculación nuestra al proceso de adopción.

Es así como en desarrollo de este proceso ordenado por los jueces constitucionales, iniciamos pruebas psicotécnicas, entrevistas, visitas domiciliarias, entre otras, establecidas por el lineamiento técnico de adopción; dando como resultado que cumplimos con los estandartes para llevar o surtir una adopción.

Con dos fallos a nuestro favor y adelantando el proceso en paralelo con el ICBF, nuestro sueño de ser los papás de Violeta crecía cada día más.

Pero para nuestra sorpresa encontramos que el fallo de la Corte Constitucional dictaminó una sentencia en contra nuestra donde se revoca las dos decisiones anteriores, apartándonos de nuestro deseo de adoptar a Violeta y de proporcionarle un hogar, aduciendo que no era posible permitir que como pareja adoptáramos a la bebé, argumentando que la adopción determinada en Colombia no está permitida, que se debe dar prioridad a los derechos de la menor; no obstante sin observar que la niña lleva más de dieciséis meses en un hogar sustituto.

Y es tan irracional la argumentación de la Corte para negar nuestra solicitud que ha sostenido que el tiempo que compartimos con la niña no fue el suficiente para crear un vínculo afectivo, desconociendo que no existe un límite para que ello sea posible.
Lo más triste sería ver que la niña sea entregada a un hogar extranjero.

Es por ello que hemos decidido acudir ante las instancias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, para que se protejan los derechos fundamentales de Violeta y de nosotros como pareja.

Por eso acudimos a ustedes para que se vinculen a nuestra causa haciendo posible que Violeta llegue a nuestro hogar y que la Comisión Interamericana logre corregir el fallo de la Corte Constitucional, el cual se muestra del todo irracional y de manera desproporcionada.

Gracias por ayudar a materializar nuestro sueño».