A través del programa Hermes, desarrollado por la Cámara de Comercio de Bogotá en las instituciones educativas públicas de Soacha, se busca instruir a los jóvenes a partir del grado octavo para que sean mediadores en la resolución de conflictos.


El programa busca reforzar el uso de los valores en cada una de las áreas que complementan la formación de los estudiantes.

En la Institución Educativa Ricaurte se llevó a cabo una jornada de vacunación simbólica contra la intolerancia y los actos que llevan a conflictos al interior del plantel educativo; la actividad se desarrolló en el marco del programa Hermes, llevado desde la Cámara de Comercio de Bogotá a las instituciones educativas del municipio con el fin de incentivar en los estudiantes la conciliación escolar.

“Cámara de Comercio de Bogotá desplaza a profesionales que asisten a las instituciones de manera frecuente y empiezan a hacer parte de la formación de los muchachos, enseñándoles todo lo respectivo en cuanto al manejo de conflictos de tipología uno. Los docentes de las instituciones también son tenidos en cuenta, por lo que también pasan a ser actores importantes e influyentes en la práctica que se quiere infundir en los muchachos”, explicó Diana Betancourt, consultora de la Cámara de Comercio de Bogotá.

Con la promoción del trabajo en grupo, los estudiantes de la jornada tarde del Colegio Ricaurte, realizaron una mesa de gestión en la que cada grado realizó pancartas representativas que promueven los valores necesarios para la correcta resolución de conflictos, como la tolerancia. Los docentes también fueron partícipes de la actividad.

Liliana León, docente de matemáticas en grados octavo y noveno expuso la importancia de aplicar los conocimientos en resolución de conflictos en cada una de las áreas que reciben los estudiantes.

“Independientemente del área en la que uno se desempeñe, debe aprender a manejar situaciones de los niños, teniendo en cuenta su edad, estado anímico e incluso situaciones ligadas a su propio contexto; la idea del programa es que en cada clase los chicos tengan la capacidad de poder resolver cualquier inconveniente. El objetivo siempre será que los acontecimientos tengan uno solución pacífica”, puntualizó.

La institución educativa Ricaurte es el único plantel educativo que incluye a la población con discapacidad auditiva en sus procesos de formación. Los niños y jóvenes que hacen parte de la entidad educativa, participaron de forma activa en la jornada realizada por la Cámara de Comercio de Bogotá.

“Como población sorda y población oyente que compartimos el mismo espacio educativo, somos partícipes de todos los espacios en igualdad de condiciones, gracias a la ayuda de los interpretes que tenemos en la institución. La vacunación contra los antivalores realizada nos mostró la importancia de generar espacios de paz y de aportar para que la misma se pueda desarrollar como eje principal en el ámbito escolar”, especificó Jenny Zenteno, estudiante sorda, apoyada por la interprete Mónica Sotelo.

Para concluir, Claudia Duarte, rectora de la institución, resaltó la importancia de la iniciativa en el colegio.

“Mediante la iniciativa Hermes estamos formando docentes y estudiantes mediadores en la resolución de conflictos; desde la implementación del programa hemos notado importantes cambios al interior de la institución, principalmente en la disposición y comportamiento de los estudiantes; los primeros en intervenir siempre serán los jóvenes, pues ellos son la parte fundamental del programa”, finalizó la rectora.