Entre varias exigencias, estudiantes de la UDEC pidieron   más profesores de planta,  claridad en  presupuesto y manejo financiero transparente; por su parte  los de Uniminuto   solicitaron  ser escuchados por directivas y agilizar la contratación de docentes.  Fue casual que ambos grupos terminaran en la calle manifestándose pacíficamente; luego llegó el ESMAD por la presencia de encapuchados que ni estudiantes ni docentes de  las instituciones educativas  lograron identificar.

Sin que se pusieran de acuerdo,  tanto estudiantes de la UDEC como de la Uniminuto  convocaron a asambleas para socializar y discutir  internamente problemas que atañen a cada institución educativa.   Así empezó la mañana del miércoles 26 de  febrero.

Estudiantes de la UDEC  tenían cuatro puntos principales en su agenda:

-Más docentes de planta

-Mejor  y óptima financiación  

-Desmonte del Esmad

-Rechazo a la violación de la autonomía universitaria.


«Es la suma de muchas razones, estamos en procesos de reacreditación   donde la calidad educativa es fundamental y esto se logra a través de buenos docentes.  Hay profes que tenían contrato a  11 meses y ahora están a cuatro meses.   También queremos mayor apoyo de alcaldía y gobernación, pues somos la  universidad regional del departamento más productivo del país. De la misma forma por las vías del derecho, la universidad no nos ha respondido claramente por una supuesta pérdida de 16 mil millones”, explicó Héctor Rey,  integrante del movimiento estudiantil MEXU de la UDEC.

Estudiantes de la universidad de Cundinamarca afirmaron que todo estaba  realizándose pacíficamente, lo único que querían era visibilizar las razones de su protesta y su lucha, pues consideran que  quitando presupuesto al   ESMAD y manejando mejor los recursos, se podría financiar la educación de más jóvenes del municipio y del departamento. Así mismo tener el presupuesto para crear nuevos programas, pues estos obedecen a un estudio  y capacidad de las instituciones educativas.

Por su parte estudiantes de la Uniminuto manifestaron que querían romper su silencio, pues en ocasiones se sienten censurados por las directivas de la institución; entre sus exigencias  está la de democratizar el uso de espacios de la institución, pues requieren muchos trámites burocráticos  para pedir prestado un  lugar. Lo anterior se suma a que la institución tiene un contrato de cerca de mil millones anuales por concepto de alquiler de espacios con el SENA y los jóvenes Uniminuto sienten que a pesar que ellos pagan, priorizan en préstamo de equipos, salas y demás a los aprendices SENA. «No somos envidiosos, queremos que sean equitativos, todos tenemos derecho a la educación», manifestó una joven de la institución educativa privada.

Además expresaron que año tras año  hay demoras en el ingreso de los docentes, cambios constantes de los mismos, incluso hay cursos que llevan ya tres semanas de clase y aún no tienen profesor; pese a ello  ya es costumbre que semestralmente haya despido de profesores o desmejoramiento de sus condiciones laborales bajo la figura de  proyecto de ‘optimización’.

Luego de las asambleas y discusiones estudiantiles, en Uniminuto se prometió una reunión con  los estudiantes, pero en la UDEC no hubo respuestas claras de ningún directivo. Tras los encuentros, estudiantes de ambas universidades, cerca del medio día salieron a realizar plantones en las calles para visibilizar sus inconformidades y su exigencia al derecho de educación de calidad.

 “Seamos de privada o pública los estudiantes estamos para apoyarnos”, indicó uno de los jóvenes que salió a la calle y relató que  de un momento a otro aparecieron encapuchados que no fueron identificados por personas de ninguna de las dos universidades, pues  ni la vestimenta, facciones, maletas u otros elementos físicos  coincidían con la de sus compañeros  de siempre.  “No se puede negar que había gente encapuchada dañando una cerca en la UDEC, luego  estaban en las calles dañándolas y lanzando piedras, no pudimos determinar si eran estudiantes, no sabemos a ciencia cierta quiénes son, lamentablemente siempre hay rumores de infiltrados para deslegitimar  nuestras luchas”,  expresó otro de los estudiantes que participó en la movilización.    

Se tiene información de tres capturas: una de un joven que no pertenece   a ninguna universidad, otro de la UDEC, y otro de Uniminuto que por grabar  en su celular algunos procedimientos fue  llevado en un camión por la fuerza pública.  

 La Personería de Soacha hizo presencia con un personero auxiliar quien indicó que se realizó acompañamiento y se invitó a mediar  para generar canales de diálogo y garantizar que los uniformados no ingresaran a la institución.  Sin embargo cuestionó el hecho de que los estudiantes solicitaran una ambulancia y luego le lanzaran piedras. Desde su labor, la Personería municipal trasladó a los jóvenes estudiantes la pregunta: ¿Qué podemos hacer para ayudarles?