Si bien es cierto las luminarias del puente como tal son suficientes y alumbran el tránsito de los peatones en horas de la noche, en la parte baja sucede todo lo contrario. El área es muy oscura, situación que es aprovechada por los delincuentes para atracar y asaltar a quienes por obligación deben cruzar la autopista.


Para Luis Alberto Briceño, atravesar el puente peatonal Terreros se ha convertido en una verdadera amenaza cada vez que llega de su trabajo en horas de la noche: El temor a ser atracado hace que tenga que caminar mucho más rápido de lo normal para llegar sano y salvo a su casa, costumbre que ha tenido que tomar a diario para evitar ser sorprendido por los delincuentes que aprovechan la soledad del lugar para hacer de las suyas.

Si bien es cierto la construcción de este puente peatonal ha ayudado a solucionar un problema en cuanto al tránsito de los residentes de sectores como San Mateo, Terragrande I, Arboleda II, Portal de San Ignacio, El Trébol y León XIII, de igual forma la insuficiente iluminación ha generado incertidumbre entre quienes lo utilizan, especialmente en horas de la noche, muchos de los cuales deben ser esperados por familiares o amigos para poder llegar sanos y salvos sus hogares.

“En la parte alta del puente sí hay buena luz, pero abajo en cada costado de la autopista la iluminación es muy bajita, los bombillos son muy amarillos e iluminan muy poco, espero que cuando coloquen el Transmilenio la seguridad mejore mucho más porque definitivamente esta situación se está saliendo de control, lo digo porque en las noches que llego temprano o que no trabajo, también debo ir a recoger a mi hija y salir provisto de palos y piedras por si llega algún ladrón a atracarla, de hecho así nos toca a varios vecinos”, expresó Luis Alberto.

“La semana pasada llegué un día de trabajar como a las 10 de la noche, crucé el puente y ya iba bajando cuando me encontré a dos “ñeros” de frente y lo raro es que primero me chuzaron y ahí sí me dijeron que les pasara el “bicho”. En ese momento no había nadie por ahí como para que me ayudara y de milagro no me apuñalaron en el pecho sino en un brazo, pero de todas formas uno queda con el miedo de volver a pasar por ahí y más si se da cuenta que el puente es bien largo ”, explicó *Juan Carlos Vega , quien hoy se recupera de sus lesiones.

Hay que mencionar que desde hace algunos días, la Policía Nacional ha dispuesto de auxiliares bachilleres para que vigilen el puente peatonal hasta las once de la noche; sin embargo, cuando terminan su turno es que los ladrones y consumidores de droga salen a cometer sus fechorías, por lo que la gente solicita un acompañamiento mayor, dirigido por patrulleros que tengan más experiencia para controlar a estos personajes que se benefician de la soledad de la Autopista Sur.

“Vemos muchachos que están pendientes en el día, uno como ciudadano comprende el esfuerzo y lo que es estar parado en un puente, pero no deberían dejarlos solos ahí y ya, debería existir al menos uno o dos patrulleros que también vigilen los puentes peatonales, en ese sentido pareciera que el Comando de Policía no cumpliera su misión, y es que a los ladrones no les importa robar con la policía en las narices”, dijo Carolina Abril, habitante de Terragrande I.

Mientras tanto, los habitantes de estos conjuntos están a la espera de la puesta en marcha de Transmilenio, pero solicitan medidas preventivas o al menos transitorias como por ejemplo más pie de fuerza en el sector o una mejor iluminación, ya que no desean seguir siendo víctimas de los delincuentes, ni mucho menos dejar sus vidas tiradas en un puente, como casi le sucede a *Juan Carlos Vega.

*Nombre cambiado a solicitud del afectado