El XVIII Festival del Sol y de la Luna resultó ser una feria del fracaso y un culto a la soledad luego del hermetismo y la improvisación con que la Secretaría de Educación, a través de la Dirección de cultura, asumió la organización de un evento que generó gran expectativa pero que al final no causó ningún impacto por las enormes fallas de publicidad y divulgación ocasionadas desde la planeación misma de las actividades.


Y es que desde que se habló de reactivar el Festival del Sol y de la Luna las cosas no pintaron bien. En un principio el alcalde Juan Carlos Nemocón quiso que la organización del evento fuera liderada por la Secretaría de Planeación, a través de la Dirección de Desarrollo Económico, y la Dirección de Cultura. Pero en ésta última dependencia pareciera que existieran intereses oscuros porque su lucha por quedarse con la organización del Festival fue insistente y constante hasta que se creó una república independiente que sobrepasó lo ordenado por el mandatario municipal.

Sin embargo en el mismo proceso de adjudicación comenzaron los vacíos, porque inicialmente se trazaron términos imposibles de cumplir hasta para las grandes empresas que organizan eventos de gran magnitud en el país. Por eso mediante la resolución No. 2683 del 29 de Noviembre de 2012 se declaró desierta la selección abreviada de menor cuantía No.23 DE 2012. (http://bit.ly/12zq8Tw)

Posteriormente, se publicó en la página del Secop el proceso Número 32 y a través de la resolución No. 2789 del 17 de diciembre de 2012 se adjudicó la selección abreviada de menor cuantía No. 32 de 2012. Ver: http://bit.ly/Zu4LnW

La resolución de adjudicación del Festival menciona en su artículo primero, lo siguiente:

“Adjudicar el contrato como consecuencia de la selección abreviada (menor cuantía) Nº 32 de 2012 cuyo objeto es ‘prestación de servicios para garantizar el recurso humano, artístico, financiero, logístico y operativo para la realización del XVIII Festival del Sol y de la Luna 2.012 en el municipio de Soacha, Cundinamarca’, de conformidad con las especificaciones técnicas de los pliegos de condiciones, al proponente Leonel Barbosa Parra, identificado con la C.C No 79.451.593 de Bogotá, propietario del establecimiento comercial SOUND LIGTHS S PRODUCCIONES con Nit 79451593-8, por valor de TRESCIENTOS CINCUENTA Y SIETE MILLONES SETECIENTOS CINCUENTA Y SEIS MIL QUINIENTOS PESOS m/cte ($357.756.500) de conformidad con los precios ofrecidos en la propuesta económica presentada por el mencionado señor, con un plazo de ejecución de cinco (05) días calendario, contados a partir de la fecha de suscripción del acta de inicio, previo perfeccionamiento del contrato, con fundamento en las razones expuestas en la parte motiva de la presente resolución”.

De lo anterior se deduce que el Municipio de Soacha asignó cerca de 358 millones de pesos a un contratista para que realizara un festival de tres días, sin ningún tipo de publicidad previa, sin que la población del municipio se enterara de las actividades a realizar y sin que la programación oficial se conociera con anticipación, porque sólo la noche anterior al inicio del festival se envió por correo electrónico.
Fruto del hermetismo y de la improvisación con que se manejó la organización del Festival en la Dirección de Cultura, se observó soledad total en cada uno de los eventos realizados, comenzando por el denominado desfile inaugural que no pasó de ser una pequeña comparsa de unas 20 personas que trató de hacer ruido y trancón vehicular por la carrera séptima.

Se utilizaron dos escenarios para las presentaciones: El parque principal que permaneció solo durante la mayor parte de los diferentes eventos, excepto el día domingo que los desprevenidos habitantes que llegaron al centro a hacer compras navideñas y a utilizar los juegos acudieron, y el estadio Luis Carlos Galán que se utilizó para el cierre, realizado anoche, y que ni el mismo Jorge Celedón logró agrupar público, simplemente porque se fracasó desde la organización misma del evento.

La versión XVIII del Festival del Sol y de la Luna pasará desapercibida para los soachunos, y ahora queda en la retina de la comunidad que en tres días el municipio se gastó 358 millones de pesos solo en un evento que muy pocos tuvieron la posibilidad de disfrutar.