1.200 familias desplazadas ubicadas en Soacha que participan en el proceso desde el pasado 20 de agosto, fueron las protagonistas de la primera feria saberes y sabores del proyecto ReSA ‘Red de Seguridad Alimentaria’- CUNA ‘Culinaria Nativa’, realizada ayer en el Centro Comercial Unisur.


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El proyecto ReSA-CUNA es dirigido a la población desplazada inscrita en la RED JUNTOS del municipio y se viene desarrollando desde el 20 de Agosto con vigencia al próximo 31 de diciembre, en donde se inscribieron 1.200 familias de Soacha.

Según Juan Pablo Córdoba, profesional de Nutrición de la Fundación para el Desarrollo Agrícola, Social y Tecnológico ‘Fundaset’, operador para el proyecto Resa-Cuna- Soacha, se busca mejorar los hábitos de nutrición en la gente y así ayudar a prevenir varias enfermedades, teniendo en cuenta los tres grupos alimenticios: Carbohidratos, lípidos y proteínas.

Córdoba explicó que el proyecto incluye seis encuentros. En el primero se convoca y se les explica en qué consiste, se llena una caracterización y una línea base donde se conoce un poco los hábitos alimenticios de los participantes para al final evaluar lo aprendido. Del dos al seis son capacitaciones en Culinaria nativa de diferentes regiones, donde la gente aprende a manejar todos los alimentos, buenos hábitos de higiene, manipulación, técnicas culinarias, entre otros.

Los encuentros están destinados a mejorar las condiciones nutricionales de la población objeto, teniendo en cuenta las diferentes condiciones de su origen de desplazamiento. ReSA promueve en el programa CUNA “Culinaria Nativa” un rescate de recetas tradicionales de las diferentes regiones culturales de Colombia, resaltando así los “Sabores y Saberes” ancestrales de la tradicional gastronomía colombiana.

Para lograr este propósito se cuenta con un equipo humano que da a conocer las diferentes recetas o alternativas culinarias y formas de preparaciones tradicionales para promover la alimentación sana en cada familia atendida, logrando un enfoque saludable del diario vivir de la población y buscando que se reúna la familia en torno al alimento, por lo mínimo una comida al día.

Las capacitaciones se han venido desarrollando en diferentes salones comunales y comedores comunitarios, especialmente de las comunas cuatro y seis.

En cuanto a la temática se resalta el conocimiento cultural de las tradiciones culinarias ancestrales y de esta forma se destaca el sentido de cada una de las capacitaciones en temas como
buenas prácticas alimentarias, la alimentación como patrimonio cultural, la alimentación en familia, manipulación de alimentos y transformación de alimentos.

Dayssi Rincón, participante del barrio el Oasis de la comuna cuatro, calificó el programa como excelente.” Me parece muy bueno porque he aprendido mejores cosas de las que sabía. Por ejemplo me gustó la receta del ajiaco que aprendí con Danilo y Diego”, explicó.

María Rodríguez, de los Robles, dijo que aprendió a hacer las tortillas de harina de Trigo rellenas con frutas, pechuga desmenuzada, arveja verde, zanahoria, habichuela y huevos rellenos. “Desde que uno pueda, aprende a variar las comidas, falta platica para comprar insumos pero mientras tanto tengo las recetas en la mente”, indicó.

Por su parte Evangelina Echeverry, también habitante del barrio los Robles, agregó que el proyecto le ha servido para mejorar la nutrición de ella y su familia. “Salimos beneficiados siete de mi familia, aprendimos a combinar los alimentos, a manipularlos, casas que no sabíamos. Yo lo conocí porque estamos en el registro único de desplazados, salimos de la Red Juntos y luego nos involucramos con este programa”.

“Las familias que se hicieron presentes hoy en el centro comercial Unisur son las que han terminado todos los encuentros y luego vamos a evaluar lo que ellas están haciendo. Nos falta hacerles una visita de seguimiento para saber si el proyecto está siendo efectivo y las personas que faltan las reuniremos en otro evento similar en enero”, concluyó Juan Pablo Córdoba, de Fundaset.

En las visitas domiciliarias se verificará la adopción de los conocimientos impartidos en las capacitaciones, la conservación y la manipulación de alimentos, con el fin de que los beneficiarios valoren más la salud familiar en la prevención de sus enfermedades desde su alimentación.