Nadie supo qué buscaba el hombre que esperó en un puente peatonal de Bogotá y luego se lanzó al techo de un Transmilenio.  Después de la maniobra, saltó al piso y siguió su camino.

Muchos habitantes de Bogotá fueron testigos de la peligrosa maroma del hombre que inicialmente subió al puente, caminó y esperó a que pasara un articulado.

El hombre se detuvo justo encima de la calzada exclusiva y esperó que llegara un articulado. Cuando el bus paró, rápidamente subió la baranda del puente y se lanzó al techo de un Transmilenio que pasó; cayó prácticamente de pie, esperó un par de segundos y luego se lanzó al piso, y siguió su camino.

Algunos pensaron que se quería colar en el sistema, haciéndolo de una forma rara y diferente, pero al parecer lo que el hombre buscaba era hacer la maniobra y continuar.

Se desconoce si el hombre fue abordado posteriormente por alguna autoridad.