El docente Wilson Párraga lleva varios años trabajando con el IMRDS en la formación deportiva de niños con discapacidad cognitiva, donde la natación los ha llevado a ocupar su tiempo libre y participar de un proceso que genera participación competitiva y atlética para quienes acuden a las prácticas.


Párraga dijo que con ellos se lleva un proceso de 16 meses, para lo cual se hace una pequeña selección de acuerdo a las capacidades de cada uno, teniendo en cuenta que no todos tienen destreza para el medio acuático; allí se busca mejorar el rendimiento y la calidad de vida de quienes participan.

Las actividades acuáticas refrescan, alegran y relajan, pero la natación es un camino para corregir varios problemas de salud.

“Le doy gracias a Dios por la calidad de personas que me puso al lado, el trabajo es muy enriquecedor, son chicos que demuestran amor, ternura y cariño, además de ver la evolución que cada uno muestra en su diario vivir”, agregó el profesor Párraga.

Finalmente, el instructor dijo que para ingresar sólo se requieren los siguientes requisitos: certificado médico que puede hacer deportes, la historia clínica que conste que tiene alguna discapacidad, foto, fotocopia del documento de identidad y ganas de practicar la natación.

Gersaín Ducuara habló con el responsable de sacar adelante el proceso: