Mediante un convenio suscrito entre Invías, la ANI y la Gobernación de Cundinamarca, la nación le entregó al departamento parte del corredor férreo del sur  para poder adelantar las obras de Transmilenio fases II y III de Soacha. Eso significa que se seguirá utilizando la denominada carrilera del tren para extender la troncal hasta el Vínculo.

Render Regiotram de Occidente

En la firma del mismo convenio, la nación  también le entregó a Cundinamarca la totalidad del corredor férreo desde Bogotá hasta Facatativá para adelantar las obras del Regiotram.

El Gobierno Nacional, a través del Instituto Nacional de Vías (Invías) y la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), suscribió con la Gobernación de Cundinamarca dos convenios interadministrativos para la ejecución de los proyectos Regiotram de Occidente y Transmilenio fases II y III a Soacha.

El gobernador Jorge Rey explicó que “Invías le entregó a Cundinamarca la totalidad del corredor férreo, es decir, ya es del departamento, desde Bogotá hasta Facatativá. También nos ha entregado parte del corredor del sur, para poder adelantar las obras de Transmilenio fase II y III hacia Soacha. Esas dos obras suman $3.5 billones, de los cuales el 70% ha sido gestión ante el Gobierno Nacional. Sin duda, somos el gobierno que más gestión ha hecho ante las entidades nacionales y más recursos ha logrado cofinanciar con fuentes externas», dijo.

A su vez, la Secretaria de Transporte y Movilidad de Cundinamarca, Jeimmy Villamil Buitrago, aseguró que el primer convenio, Regiotram de Occidente, “tiene como objeto la administración, el mantenimiento, el control y la operación del corredor férreo que desde Facatativá conduce al centro de la capital del país, con aproximadamente 39 kilómetros de extensión”.

Dicho convenio tendrá una duración de 35 años, donde el departamento se compromete a adecuar, en el kilómetro cinco, un patio-taller para la entrada del material rodante que va desde Belencito hasta Bogotá, con el propósito de realizar reparación y mantenimiento a las locomotoras que lo requieran.

El segundo acuerdo, concluye Villamil, «consiste en la entrega de cuatro kilómetros, para la construcción de Transmilenio fases II y III a Soacha, que permite, como lo dispone el Plan de Desarrollo, la modificación en la destinación del mismo. Es decir, sobre esa vía (que no es operativa) se pueden construir las troncales del sistema de movilidad”.

Esto significa que, como ocurrió entre Bosa y San Mateo, se seguirá utilizando el corredor férreo para la construcción de la troncal de Transmilenio, esfumándose así la posibilidad futura de construir un tren o Regiotram hacia Soacha, como sí se va hacer entre Bogotá y  Facatativá.