Desde hace varios años los escenarios deportivos de este barrio de la comuna uno no cuentan con mantenimiento ni colaboración de la comunidad para realizar algún tipo de mejora sobre los mismos. La inseguridad que rodea a dichos lugares preocupa a los residentes, pues aseguran que se trata de población flotante originaria de otros sectores del municipio.


Para los habitantes de Nuevo Compartir, el entorno del barrio cuenta con cuatro escenarios deportivos, entre los cuales dos tienen un avanzado estado de deterioro y cada vez son menos usados por la misma comunidad debido a la presencia de delincuentes que se apoderan de los espacios y no permiten realizar actividades deportivas de forma tranquila.

El primero de los espacios, denominado por la comunidad como la Bombonera, desde hace varios años no recibe mantenimiento; es por ello que se pueden observar estructuras metálicas totalmente deterioradas.

“En nuestra cancha de la Bombonera la malla de impacto está totalmente destrozada en la parte inferior, dicho daño ha sido generado por manos mal intencionadas que sin razón aparente cortan el alambre que la compone y lo convierten en un peligro para quien esté jugando, ya que las puntas quedan expuestas. Los arcos ya no tienen la parte de baloncesto y después de tantos años están totalmente oxidados”, detalló Gloria Castiblanco, presidenta de la Junta de Acción Comunal de Nuevo Compartir.

Limitando con Quintas de Santa Ana y el Club Compartir, el barrio cuenta con otro escenario deportivo que aparenta tener décadas de olvido, ya que su estado incluye en la frecuente disposición de escombros por parte de carreteros, que se encargan de arrojarlos sobre las gradas en las que la comunidad anteriormente observaba los encuentros deportivos que ahí se desarrollaban.

“La apariencia de la malla que protege a este espacio deportivo no es diferente, ya que tiene la misma afectación en los alambres y representa el mismo riesgo para los transeúntes, sin embargo el estado de esta es más preocupante, puesto que son años de abandono en los que el piso está totalmente desgastado y los arcos a duras penas cuentan con unas partes oxidadas”, describió la líder.

La disminución del deporte en dichos espacio se ha dado debido a la presencia de personajes que generan desconfianza en la comunidad, algunos aseguran que parecen haberse adueñado de las canchas, dando una percepción de inseguridad que genera temor en los residentes cercanos a las mismas.

“El problema es que son población flotante que no pertenece al barrio, pero sí vienen a impartir temor y a adueñarse de los espacios deportivos, mayormente en las horas de la noche. De forma preocupante vemos como en ocasiones estos espacios deben ser un paso obligado para jóvenes y adultos que corren riesgo de ser víctimas de estas personas, quienes además consumen sustancias alucinógenas sin importar la presencia de pequeños o adultos”, expresó Carlos Rivera, habitante del barrio.

Pese al crítico estado de las canchas, desde la JAC del barrio se asegura que el acercamiento con la comunidad ha generado resultados, pero aún no han sido suficientes; no obstante resaltan que el objetivo es lograr que la comunidad, con el apoyo del Instituto Municipal de Recreación y Deportes, recuperen estos espacios para que vuelvan a ser el punto de encuentro y de sano entretenimiento de las familias.

Raúl Pico, director del Instituto Municipal de Recreación y Deportes de Soacha, respondió:

“Cabe recordar que el IMRDS administra varios escenarios deportivos que están destinados para la población de todas las comunas, como Las Arenosas, Tibanica, los Coliseos General Santander y León XIII, entre otros, que requieren una importante inversión para mantenerlos en óptimas condiciones; conjuntamente en Soacha contamos con aproximadamente trecientos escenarios deportivos en los barrios. Para el municipio adecuar cada uno de estos espacios cuesta aproximadamente cien millones de pesos; históricamente cada administración ha logrado adecuar más o menos 25 escenarios en cada cuatrienio.

No obstante cabe manifestarle a la comunidad que con la ayuda de los habitantes, el IMRDS puede adelantar jornadas de embellecimiento y mejoramiento de los espacios, en las que se pueden llevar a cabo poda del césped y mantenimiento de los escenarios en general”, concluyó.