He seguido detenidamente estos días el paro estudiantil con cuidado y me he encontrado cosas interesantes, una inusitada participación de sectores de la universidad privada, cosa que parecía utópica en las tradicionales marchas de la universidad pública, el reconocimiento de sectores académicos e intelectuales de que las marchas se justifican, y de que el proyecto tiene serias deficiencias; no solo es el problema del ánimo de lucro, se trata de otras cosas, como destinar un mayor recurso económico para la educación, la reforma a la ley 30 debe orientarse a la calidad en la educación y a la ampliación de la cobertura, pero también al fomento de la investigación y al aumento de estudiantes en posgrado, tanto en Universidades Privadas como en Publicas, y muchos otros temas que recogen los estudiantes que hoy marchan.


Soacha ha tenido un acercamiento gradual al tema, y muchos esperamos que no se quede como un espectador en la tribuna, o que las marchas que aquí realizamos no sean solamente porque no nos llega un determinado servicio a una comunidad, como en Colombia algunas veces solo protestamos cuando se toca lo personal, en otras palabras el bolsillo, pero no se participa activamente cuando se trata de un proyecto colectivo. Soacha no es para nada la excepción, no existe – hasta hace poco – identidad con una necesidad sentida nacional de tener un mejor futuro para todos y todas, sin embargo recalco que eso ha empezado a presentar resquebrajamientos, porque ya existen en Soacha grupos de personas que entienden que la construcción de un mejor futuro depende de entendernos como un colectivo, y que reformas y decisiones de gobierno como la que está representada en la Ley 30 y su reforma, hizo ver a los estudiantes universitarios Privados y Públicos que hay que actuar de manera ciudadana, que la protesta está inmaculada de sectores violentos que la podrían pervertir, y que en esta ocasión no se pudo decir que fue organizada por la guerrilla o grupos políticos muy radicales, que el problema nos afecta a todos y todas, y que tiene que ver con el futuro colectivo de la construcción de un proyecto de nación, y si lo tiene claro el cantante de Calle trece, no veo por qué acá los colombianos no nos podemos impregnar de ciudadanía y empezar a generar proyecto colectivo de sociedad.

Po eso quiero trasladar el tema a Soacha, porque he encontrado estudiantes no solo universitarios, también he sabido de algunos de colegios que son conscientes de que la reforma puede eliminar la posibilidad de ingresar a la educación superior, pero quiero recodar que somos un municipio pobre, con las más altas tasas de crecimiento demográfico y densidad poblacional de América Latina, ¿Qué universidades habrá para las nuevas familias que piensan instalarse en Soacha en la gran cantidad de viviendas que se construirán acá? ¿Será que ampliarán los cupitos de cursos de 40 horas del SENA y se dirá que si hay oferta educativa superior? ¿Cuál es el proyecto de educación que hay para el municipio? ¿Qué recibirán nuestros jóvenes soachunos en materia de educación superior? ¿Cuál es la oferta – léase bien – de carreras profesionales para nuestro estudiantes que se gradúan del colegio que permita tener diversidad de formación? ¿Cómo se maneja el presupuesto para educación en Soacha no solo en la Secretaria de Educación sino en las instituciones? Son tantas preguntas que creo que difícilmente se responderán todas, pero si la educación en Soacha se sigue manejando como se ha hecho en los últimos años, no se ve una perspectiva alentadora hacia el futuro, y parecer ser que los estudiantes como ellos mismo dicen empiezan a tener ese “video claro”.

Entonces también es claro que los estudiantes como ciudadanos (y no se necesita tener cédula para ejercer la ciudadanía!!!) debe manifestarse pacíficamente frente al tema de localidad de la educación que se imparte en Soacha, se ha gastado mucho recurso en temas que no han implicado un mejoramiento de la calidad del servicio educativo, como lo he dicho en otras ocasiones el tema de convenios se ha vuelto un negocio, la ampliación de cobertura no está acompañada con un mejoramiento de la calidad, y pareciese que Soacha se ha convertido en el laboratorio del MEN para realizar cambios en el sistema educativo. Mi impresión es que seguimos sin política educativa seria en Soacha.

Quiero cerrar con estos datos: Según la OCDE (Organización para la cooperación y el desarrollo) Colombia es uno de los países con más inequidades, el acceso a la educación superior es uno de los casos más graves de inequidad; Soacha tiene serios problemas de calidad en la prestación del servicio educativo, no existe control de la secretaría de educación en esta materia. Los estudiantes de los colegios se han hecho conscientes de que lo que pase con la reforma a la educación superior determinará su futuro y su realización como individuos; entonces no veo por qué no marchar y ejercer así ciudadanía.

ALARMA: por lo que he podido tantear en algunas instituciones educativas públicas y privadas, es que la prueba de estado SABER-ICFES de este año ha bajado en el promedio, cuando baja son los docentes de aula los culpables, cuando este sube ya no son los docentes los “culpables”, otros se adjudican las “avemarías”.

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