21 niños de escasos recursos que habitan en los sectores más vulnerables y olvidados de Soacha, recibieron el sacramento del bautismo gracias a una campaña realizada por la Policía de Tránsito y Transporte del municipio, cuyos hombres apadrinaron a cada uno de estos pequeños.


La iniciativa es de la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, en cabeza del General Francisco Patiño, y el objetivo es apadrinar a los niños de escasos recursos que viven en situación de vulnerabilidad. Para el caso de Soacha, se realizó una ceremonia colectiva en la Parroquia Apóstol San Mateo de la comuna cinco, en la que los uniformados acompañaron a sus ahijados, quienes anteriormente no habían tenido la posibilidad de ser bautizados, debido a las circunstancias y las condiciones propias en las que viven.

“Esta es una obra social que está realizando la Policía de Tránsito y Transporte de Soacha, la cual hemos llamado ‘Nuestros policías con un niño en su corazón’. La idea es realizar un proyecto en donde nuestros hombres apadrinen a un niño con discapacidad, o de escasos recursos económicos. Hoy por ejemplo apadrinamos 21 niños, y estamos con nuestros policías y las familias en esta labor tan grande que nos nace del corazón a todos los uniformados que hacemos parte de este grupo de trabajo. Queremos cambiar ese concepto represivo que tiene la gente de los policías, nosotros somos seres humanos, tenemos un corazón muy grande y mucho para entregar a la comunidad…

… Queremos dar un agradecimiento muy especial al ICBF, que hizo el filtro para poder apadrinar a los niños. Ellos nos colaboraron mucho a fin de poder tener el contacto con ellos y sus familias. Cada familia nos permitió entrar a sus hogares, y así mismo ellos ahora hacen parte de esta gran familia de la Policía”, explicó el Teniente Ányelo Palacios, integrante de la Policía de Tránsito y Transporte de Cundinamarca.

Algunos de los padrinos hablaron de la motivación que tuvieron para apadrinar a los niños que recibieron su bautizo en la mañana de hoy jueves:

“Tanto mi ahijado como los demás niños no tenían a nadie que los apadrinara, por eso la Policía tuvo este detalle con ellos. Nuestro compromiso no termina con esto, vamos a seguir muy pendientes de ellos todo el tiempo, tal como lo dijo la iglesia, por eso estaremos al tanto de su crecimiento y su desarrollo”, expresó el Intendente Didier Rodríguez.

“El principal motivo para esto es darle felicidad a los niños de escasos recursos. Ellos no tienen padrino, por eso necesitan a alguien que los ame como si fueran sus padres. Es por esto que la Policía Nacional ha decidido apadrinar a estos pequeños, con el fin de darles felicidad en estas fiestas, y continuar haciéndolo durante toda su vida, porque ellos van a ser nuestros ahijados por siempre. Esa es la felicidad que sentimos. Mi ahijada es una nena muy linda, ella siempre va a tener mi apoyo y mi ayuda, la voy a querer como un miembro más de mi familia, porque tengo tres hijas y ella va a ser una más para mí. Mi esposa y mis hijas están muy contentas por eso”, agregó el Intendente Gelver Oviedo.

De la misma manera, los padres de los niños, e incluso los mismos bautizados, explicaron el significado de este acontecimiento para ellos:

“Creo que esta es una muy buena oportunidad que la Policía le da a muchas familias, me parece muy bonita esta iniciativa de querer apadrinar niños, pues de ahora en adelante vamos a estar colaborándonos mucho. Hoy quiero decirle a otras personas, que siempre que tengan la oportunidad de que les apadrinen a sus hijos, acepten, pues es una muy buena alternativa para ellos”, señaló Sandra Rolong, madre de uno de los niños bautizados.

“Me siento muy bien y estoy agradecida con Dios, quiero darle gracias a mi padrino por acompañarme en este momento, y también a todos los policías por apadrinarnos a todos nosotros”, concluyó Carolina, una de las niñas bautizadas.