La reunión provincial del Partido Verde, realizada el pasado sábado en el Concejo de Sibaté, sirvió para conocer el inconformismo y el malestar generalizado que las bases de este movimiento tienen, por las determinaciones y las actuaciones de la Dirección nacional, las cuales se han visto reflejadas en la presencia de los verdes en la ‘Unidad Nacional’, y el apoyo a cuestionados proyectos como el que amplió el Fuero penal militar.


El encuentro de este fin de semana contó con la presencia de varios delegados y representantes del Partido Verde en Cundinamarca, entre los cuales había concejales de Soacha y Sibaté, miembros de la Dirección departamental, delegados de los jóvenes y militantes de ambos municipios. La mayoría de ellos coincidieron en afirmar que la gestión de la Dirección nacional del partido ha hecho que el ideal de cambio y renovación de la colectividad se ponga en tela de juicio, teniendo en cuenta que lo que demuestra esto, es que los principios que motivaron la llamada ‘Ola verde’ del año 2010, se han ido perdiendo poco a poco:

“El Partido Verde en Colombia es un bebé, es un movimiento que apenas tiene cuatro años y que está en formación, entonces tiene conflictos internos que son normales en todos los partidos. Lo que sucede es que la colectividad está integrada por jóvenes y adultos con mucha experiencia, que quieren trabajar para lograr resultados, dándole esa voz de esperanza y aliento a las comunidades. Debemos hacer una ‘reingeniería’ y trabajar en compañía de los demás miembros de la Dirección departamental, por eso realizaremos unas visitas provinciales para reunirnos con la base de quienes conformamos este movimiento, porque desafortunadamente las quejas que hemos recibido, indican que la Dirección nacional toma decisiones sin contar con las bases”, explicó Wilson García, Diputado de la Asamblea de Cundinamarca por el Partido Verde y primer vicepresidente de esta corporación.

Según García, es necesario trabajar desde las bases para recopilar toda la información y las prioridades que se deben llevar a cabo en los concejos municipales, las asambleas departamentales y el mismo Congreso de la República. Esto permitirá retomar el objetivo con que nació el Partido Verde, actuar con absoluta coherencia y defender tanto la honestidad como la transparencia en todas las acciones realizadas, para no ‘despegarse’ de los principios del partido.

“Las bases estamos inconformes con las decisiones que han tomado las cabezas y los líderes de nuestro partido, sin embargo eso no significa que dejemos de construir, que no confiemos o que no tengamos la esperanza de que el Partido Verde va a seguir trabajando. Este es el momento en el que realmente hay que purgar la estructura de la colectividad, definitivamente tenemos que sacar a las personas que no nos sirven y seguir adelante. Las bases seguimos trabajando y no podemos permitir que estos dirigentes acaben con el sueño de la ‘ola verde’, los momentos de crisis son valiosos y los jóvenes tenemos que seguir militando y luchando”, expresó Carlos Castro, Delegado de jóvenes del Partido Verde en Cundinamarca.

Castro manifestó que se ha perdido la credibilidad en la Dirección nacional, porque ésta ha negociado puestos en el gobierno Santos, sin contar con la opinión de las bases. De acuerdo a lo indicado por el Delegado de jóvenes, el Partido Verde está en una guerra de poder de cara a las elecciones del año 2018, creando una coyuntura radical a cinco años, que en este momento no debería estarse dando, porque lo importante no es definir quién va a llegar a la Presidencia, sino empezar a construir desde ahora una estructura firme para que la colectividad no se destruya por un umbral electoral del 3%.

“El Partido Verde va hacia una transformación que está exigiendo las bases, hoy en esta reunión provincial de Soacha y Sibaté hemos escuchado que ellos están inconformes por las decisiones que ha tomado la Dirección Nacional, en ese sentido mi propuesta ha sido la de generar un cabildo abierto permanente, para que las bases nos tomemos la Dirección General del partido, pues vemos que 500.0000 votos colocados por los senadores y quienes hacen parte de la Dirección nacional, no se equiparan con los más de 1’000.000 de votos que logramos alcanzar nosotros en las elecciones regionales de 2011. Por eso exigimos que se nos dé participación, que el partido se vuelva verdaderamente democrático”, señaló Alejandro López, Codirector del Partido Verde en Cundinamarca.

López concluyó diciendo que las bases siguen unidas por los principios que manifiesta el Partido Verde, y que eso es lo que les hace continuar trabajando allí. Así mismo, sostuvo que la idea es que esto no solamente no se olvide, sino que se aplique y que cada uno de los miembros sea coherente, con el fin de que el partido se convierta en una verdadera alternativa de poder, y pueda organizarse de cara al 2018, logrando la elección del Presidente de la República.