Se ha culminado el primer semestre académico con resultados bien diversos dentro del grupo de jóvenes estudiantes de nuestra patria. Es el momento propicio para que los estudiantes reflexionen sobre su quehacer pedagógico y enderecen el camino en la búsqueda de obtención de las metas propuestas aprovechando al máximo las múltiples oportunidades que los colegios y los docentes les brindan, pero también es el momento de buscar un cambio radical en las costumbres académicas de los jóvenes, ya que es muy preocupante el estado de aparente mediocridad y pereza mental en que se encuentran sumidos y las múltiples justificaciones que a flor de labios brotan para excusar su bajo rendimiento.


La primera de estas justificaciones se adjudica al colegio, los alumnos argumentan que los docentes no son claros en sus explicaciones, inventan mil razones para decir que no les entienden, que les ponen muchos trabajos o muy pocos, que no les dan actividades de recuperación o por el contrario que les exigen mucho, pero al analizar junto con los padres de familia y los mismos estudiantes las diferentes situaciones encontramos que si los jóvenes no entienden no es por la falta de claridad en el manejo temático de los docentes, es por su propia indisciplina y poco interés de aprender, no es que los profesores no les dejen tareas o trabajos, es que los alumnos no los consignan y les da pereza realizarlos, es increíble ver como alumnos de grados décimo y once presentan trabajos que parece fueran realizados por alumnos de grados primero o segundo de primaria, sin contenido, sin organización, sin secuencia lógica en sus temas, sin investigación y sin análisis, el copy-paste se ha convertido en la mayor habilidad del estudiante Colombiano.. Básicamente, según la concepción de los jóvenes actuales, no es responsabilidad de ellos preocuparse por los logros pendientes para recuperar lo que no realizaron en el periodo, es responsabilidad del docente perseguirlos por todo el colegio y pedirles el favor de realizar el trabajo y sustentar lo correspondiente, nuestros jóvenes no han asumido el papel de responsables del cumplimiento de sus deberes y de la trascendencia que una buena educación tiene para su futuro.

La segunda justificación radica en las políticas del gobierno y del Ministerio de Educación Nacional, que mientras por un lado pregonan en los medios de comunicación una educación de calidad, por el otro y tras bambalinas fomentan el facilismo y la mediocridad en los jóvenes con sus conceptos de evaluación de acuerdo a lo que el alumno pueda dar (mínima exigencia); y para rematar, el cuento de que a los niños hay que darles infinidad de oportunidades hasta que ellos quieran o “puedan” alcanzar los logros pendientes para no obstruir el libre desarrollo de su personalidad.

Por ultimo, esta la justificación del hogar, los jóvenes argumentan que por el medio social en que se desenvuelven tienen excesiva libertad para ocupar su tiempo en actividades diferentes al estudio, la permisividad de los padres de familia y de las autoridades para que jóvenes menores de edad puedan ingresar a billares, discotecas, juegos de maquinitas y otras “Atracciones” del sector hace que los muchachos, especialmente de los grados superiores, prefieran pasar su tiempo productivo en actividades distractoras adictivas que no les permiten avanzar académicamente y les dejan poco tiempo para cumplir sus obligaciones.

En fin, mis queridos estudiantes, padres de familia, docentes y demás miembros de la comunidad educativa, esta es solo la visión de un docente con algunos años de experiencia en la labor pedagógica, que no quiere para nada demeritar el trabajo de los profesores, ni argumentar que las políticas de nuestros sabios en educación son herradas, ni criticar a los hogares y familias colombianas, ni mucho menos atacar a los jóvenes estudiantes o culparlos por no educarse, es solo una reflexión que invita a la motivación para un cambio positivo de actitud, para que los jóvenes que serán el futuro de nuestra sociedad adquieran un poco más de compromiso con su propia vida, para que asuman con responsabilidad y criterio su papel en la sociedad y para que comprendan que si sus padres y profesores los molestamos día a día para que estudien es porque creemos en ustedes y sabemos por experiencia propia que la educación y el conocimiento son las únicas claves para lograr el éxito futuro y la tranquilidad de una buena vida.

Joven Colombiano, Joven Soachuno, las disculpas, como su nombre lo indica “Lo disculpan todo”, pero jamás disculparan el hecho de que no asumas tu realidad y no enfrentes con responsabilidad lo que un día será la base de tu propia vida, ya es hora de dejar las disculpas atrás y cambiar de verdad, no olvides que solo de nuestros actos presentes depende el transcurrir calmo de nuestro futuro, y que quien no sabe para donde va, jamás se da cuenta de cuando esta perdido.

Les dejo un gran abrazo de Sol…

John Faiber Garzón
Presidente Ascopris (Asociación Colegios Privados de Soacha).