Aseguran las víctimas que dichos sujetos trabajan en complicidad con dueños de montallantas y que ni la Secretaría de Gobierno ni la Policía controlan este atropello con los conductores.

No es la primera vez que se habla de los denominados ‘pinchallantas’ en Soacha, por eso las víctimas dicen que las autoridades están advertidas, pero lo raro es que no hacen nada para controlar esta práctica que afecta el bolsillo de muchas personas.

El caso más reciente fue denunciado en el semáforo de Ducales, esta vez liderado por venezolanos que simulan limpiar vidrios y luego ubican tubos doblados para pinchar las llantas y obligar a los conductores a parar justo en el montallantas que queda metros más adelante, en la bomba de gasolina.

  “Me desplazaba por la autopista Sur sentido norte-sur. Al llegar al semáforo el Salitre se me acercó al vehículo un joven menor de edad de nacionalidad venezolana para limpiar el vidrio de mi carro, pero estaba recién lavado y le dije que no lo limpiara; entonces esperó que arrancara e incrustó en la llanta un pedazo de tubo que de inmediato dejó la rueda en el suelo, la idea era que quedara pinchado justo en el montallantas que se encuentra ubicado en la bomba el Salitre de Santa Ana”, contó un docente víctima de la situación.

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Y continuó su relato:  “Los que me colocaron el tubo empezaron a hacerse señas con el del montallantas, me fui a hacerles el reclamo y cuando llegué los limpiavidrios ya iban a lanzar otro pedazo de  tachuela o tubo  a un carro, entonces  tome mi teléfono y empecé a llamar a la policía,  pero como raro jamás aparecieron;  le reclamé al del montallantas,  le dije que él era cómplice, que él se estaba comunicando con ellos,  pero solo recibí insultos y de inmediato llamó a los venezolanos y todos empezaron a merodear alrededor  de mi carro. Yo iba solo con mi hija de 13 años y al ver que la estaba poniendo en riesgo, no tuve más opción que desmontar la llanta, poner el repuesto y arrancar sin poder reclamar nada, pues jamás llegó ningún policía”, añadió.

La víctima asegura que en el montallantas les pagan a los venezolanos para que pongan las trampas y pinchen las llantas. Para corroborarlo, el ciudadano hizo un ejercicio de vigilancia. “Yo resido en Sibaté, cuento con tres vehículos y todos los días me desplazo por este corredor vial: la semana anterior durante 3 días fui y me parqueé en la bomba, en los otros carros, y efectivamente pude ver el modus operandi de esta banda que, además de eso, también está asociada con otro señor que utiliza un negocio de extintores y botiquines para vender dosis de estupefacientes, siendo delicado entrar a discutir con alguno de ellos”, puntualizó.

Pero no solo al docente le han pinchado las llantas de su vehículo. A este medio han llegado denuncias similares, incluso algunos aseguran que hasta 60 mil pesos les han cobrado por despinchar una rueda, pero lo que no se evidencia es una acción contundente desde la Secretaría de Gobierno y la Policía para que este tipo de prácticas no se sigan haciendo en el municipio.

Foto: referencia