Conozca la historia de una pareja de esposos residentes en Santa María del Rincón, comuna tres de Soacha, que a pesar de hacer varias propuestas de pago al banco Colpatria, está a punto de perder su vivienda.


Érika Rocío Guevara y Ernesto Salamanca, son una pareja de esposos residentes en el conjunto residencial Santa María del Rincón de la comuna tres, que por culpa de una deuda adquirida con el Banco Colpatria, están a punto de perder su vivienda, debido a la magnitud del crédito y a la negativa de la entidad financiera para llegar a un acuerdo que permita pagar la deuda.

Como ha pasado con muchas personas en Soacha, las dificultades económicas y las crisis derivadas de esta situación, hicieron que en su momento Érika y Ernesto se atrasaran con las cuotas pactadas con Colpatria para el pago del crédito hipotecario por valor de $12’524.442, adquirido en 1997 para la compra de su vivienda. Estas circunstancias hicieron que el valor de la deuda se incrementara, y por lo tanto se inició un proceso de remate como consecuencia de la incapacidad que en su momento hicieron que estas dos personas incumplieran a los compromisos adquiridos con Colpatria.

Sin embargo, luego de haber superado la crisis que originó el problema actual, Érika y Ernesto trataron de dialogar con el banco para buscar un acuerdo que permitiera saldar la deuda y mantener el legítimo derecho a la propiedad del inmueble que ambos adquirieron en el momento de la compra. No obstante, Colpatria se ha negado a cualquier posibilidad de negociar o refinanciar la deuda, a pesar de las ofertas hechas por los afectados, y la disposición de estos para saldar la deuda, dando como respuesta el remate definitivo del inmueble y la venta de este a un tercero:

“Todo esto sucedió a raíz de una mora que tuvimos en la deuda que adquirimos con Colpatria. Ellos en su momento rechazaron la posibilidad de realizar un acuerdo de pago, a pesar de que nos acercamos a cancelar la mora que teníamos en ese momento. El banco continuó con el proceso, e hizo un remate del cual nunca tuvimos conocimiento, debido a que jamás nos notificaron nada al respecto. Después fue que nos dijeron que teníamos que entregar el apartamento, porque ya lo habían rematado, incluso apareció una supuesta dueña que ya compró el inmueble, y por eso vivieron a realizar un desalojo el pasado viernes…

…No tenemos nada más en la vida, esto es todo por lo que hemos trabajado y no hay para dónde irnos. Al igual que le ha pasado a muchos, por dificultades económicas, una situación u otra, hubo un tiempo muy difícil y empezamos a atrasarnos en las cuotas. Cuando ya pudimos recuperar algunas cosas, fuimos a tratar de que Colpatria nos renegociara la deuda, pero ellos no quisieron. Ofrecimos cifras de hasta 18 millones de pesos para que nos devolvieran el apartamento, pero siempre se negaron, porque si ofrecíamos 10 millones, nos pedían 20; y si dábamos 20, nos pedían 40. Nunca quisieron llegar a un acuerdo con nosotros, no tuvimos ninguna alternativa”, explicó Érika Rocío Guevara.

“Estamos en una situación de vacío total y desesperanza, esto es lo único que tenemos. Somos dos personas asalariadas que no tenemos para dónde ir, y queremos seguir luchando por la vivienda, porque nosotros tenemos la posesión legítima de esta. Hace 15 años adquirimos esta propiedad, ya hemos pagado hasta dos y tres veces lo que nos prestó Colpatria, y no queremos que nos regalen nada, sólo que nos permitan pagar la deuda de una forma adecuada y justa. Colpatria vendió esta propiedad sin tener posesión de ella y hay unos terceros que están reclamando el inmueble, por eso vivieron a hacer este desalojo. A pesar de todo, nosotros vamos a seguir acá luchando por lo que es nuestro”, agregó Ernesto Salamanca.

Dadas las circunstancias, Érika y Ernesto han encontrado una última alternativa, en la que por medio de una Acción de Tutela buscan que se detenga el atropello que ellos consideran se está cometiendo en su contra, para lo cual han interpuesto este recurso ante el Juez Civil de reparto del Circuito de Soacha, en contra del Juzgado 2 Civil municipal y la Inspección Tercera de Policía, quienes están al frente del proceso de remate y desalojo del apartamento:

“Nosotros hemos tratado de mediar con Colpatria y sus asesores sin conseguir nada a nuestro favor. Por eso hemos hablado con un Abogado que nos está ayudando para todo lo que debemos hacer a fin de preservar nuestro derecho a la vivienda digna. Vamos a revisar el proceso, porque este tiene muchos vacíos, falencias y arbitrariedades. Estamos iniciando acciones con esta Tutela, porque la verdad no tenemos para dónde irnos, aunque lo que sí es seguro, es que vamos a permanecer acá”, expresó Guevara.

“La Inspectora de Policía aseguró que va a regresar el próximo 10 de octubre a las 2pm para continuar con la diligencia de desalojo. Incluso aseguró que iba a traer bastante Policía y fuerza pública para sacarnos de acá, y que si la comunidad seguía interviniendo para impedir que eso suceda, los podían judicializar a todos. Por ahora vamos a seguir el procedimiento jurídico con el Abogado que nos está asesorando, para ver hasta dónde podemos llegar”, concluyó Salamanca.