La falta de civismo de un sector de la comunidad, sumado a la poca atención de las autoridades para controlar el problema, siguen siendo los principales factores para que las calles, separadores y lotes de algunos sectores estén inundados de escombros. Además el comparendo ambiental no es efectivo y se convirtió en una figura que solo existe en el papel.


Esta vez el ejemplo de la falta de civismo es en el barrio Rincón de San Mateo, un pequeño sector de la comuna cinco que se quedó sin Junta de Acción Comunal y que debido a la falta de liderazgo tiene problemas de todo tipo. Sus residentes aseguran que debido a la falta de JAC no se han podido realizar gestiones que mejoren el entorno del sector, motivo por el cual cada día las basuras, escombros y calles dañadas siguen aumentando sin dar tregua.

Generalmente cada barrio cuenta un grupo de líderes, que de alguna u otra forma se hacen sentir. Comúnmente los ciudadanos acuden a ellos para solucionar problemas del sector, pese a que en muchas ocasiones las referencias que estos organismos adquieren desde la comunidad no son las esperadas. De esta forma, según Héctor Mora, residente en el Rincón de San Mateo, “cuando el barrio tiene junta se siente, cuando no, se siente más”.

Justamente, el Rincón de San Mateo Sector 1, es una urbanización ubicada en la Comuna 5 que carece del apoyo o direccionamiento de una Junta de Acción Comunal. De acuerdo con los residentes, la falta de la misma se evidencia en el retroceso de la evolución del sector, que desde hace algunos años evidencia un serio abandono en sus entornos y calles, los cuales, debido a su condición, dañan la imagen del sitio.

“Desde que la Junta de Acción Comunal que regía el barrio hace algunos años fue sancionada por irregularidades, no hubo nadie que se hiciera cargo de esa labor tan importante, ahora residimos en un sector en el que cada persona hace lo que quiere y nadie está unido para garantizar el bien común. Las consecuencias de la falta de interés se observan en la empobrecida imagen del barrio y las calles llenas de huecos, basuras y escombros”, señaló Luz Laverde, habitante del Rincón de San Mateo.

La falta de cultura de las personas es lo que más preocupa a los residentes del pequeño sector que esperan mejorar el barrio, puesto que según describen, en todo momento se evidencia cómo cualquier transeúnte ensucia y arroja desechos al suelo, y conjuntamente varias esquinas, parques y postes del sector están llenos con montañas de escombros que no solo obstruyen el paso de los peatones, sino que dañan el espacio público.

“La falta de unión en la comunidad hace que casi ninguna persona tenga aprecio por el mismo barrio, cualquiera arroja papeles y basura al suelo y nadie dice nada, y si lo hace es agredido verbalmente por esa persona, y por eso nos acostumbramos a vivir en un entorno poco agradable en el que predomina la falta de cultura y la basura”, describió Carlos Garnica, habitante del sector.

Con los días contados algunas personas de la comunidad se preocupan por hacer lo necesario para poder crear una junta de acción comunal que responda a las necesidades del barrio y permita impulsar un progreso que se evidencie en todo sentido, pero sin dejar de ser el mayor de los problemas, la falta de organización no ha permitido que la comunidad esté pendiente de la apertura del libro para la inscripción a la JAC, razón por la que aquellos que quieren hacer parte de la misma creen que pasada la formación de juntas, el Rincón de San Mateo continuará en la misma situación.