Con frustración y sorpresa recibió la comunidad de Soacha la ausencia de las diferentes entidades del Estado en la audiencia pública deliberativa sobre Transmilenio que se realizó ayer en el teatro Sua.


Ni el contralor general de la República, ni el gobernador, ni la concesión, ni mucho menos el Ministerio de Transporte, cumplieron la cita. El único organismo que se hizo presente y que salvó el ejercicio deliberativo fue la Contraloría municipal en cabeza de su titular Jairo Castañeda, quien escuchó las inquietudes y vacíos de la comunidad, al tiempo que propuso la creación de unas mesas de tabajo, cuyos resultados se presentarán en la próxima audiencia encabezada por la Contraloría General.

Sin embargo y pese a la iniciativa del contralor local, la comunidad se mostró muy molesta por el nuevo desplante protagonizado contra el municipio de Soacha.

maipore-.1.jpgJavier Durán, presidente de Asojuntas de la comuna tres, dijo que la comunidad está triste y frustrada por la falta de compromiso hacia los habitantes del municipio. «Sin embargo con actitudes como esta tenemos que despertar y afortunadamente el señor contralor local planteó la conformación de unas mesas de trabajo que generarán unos resultados y que posteriormente serán de obligatorio cumplimiento».

El objetivo trazado inicialmente fue el de revisar, analizar y evaluar la efectividad del proyecto Transmilenio en el municipio de Soacha, considerando la importancia estratégica de este nodo en el desarrollo económico y en la movilidad de la ciudad – región, así como el impacto en los diferentes sectores y ámbitos. Pero pareciera que a los entes nacionales, departamentales y a la misma concesión poco les interesa los atrasos registrados en la vía y mucho menos lo que piense la gente afectada con el desarrollo de las obras. Su ausencia habla por sí sola.

El contralor del municipio Jairo Castañeda dijo que sólo hasta las 4:00 p.m. del día viernes se le avisó que los organismos nacionales y departamentales no vendrían a la audiencia, ya cuando todo estaba listo. «Preocupa que los principales actores no se hicieron presentes, teniendo en cuenta que hay problemas de movilidad, atrasos, demoras en la instalación de redes e inconvenientes en la parte técnica y financiera, y eso hay que explicárselo a la comunidad».

Castañeda se mostró preocupado por los anticipos que la alcaldía de Soacha ha girado para el desarrollo de la obra (alrededor de 14 mil millones de pesos), más aun cuando los atrasos son evidentes y el contratista trabaja a un ritmo demasiado lento. «El municipio está actuando de espectador, tenemos que supervisar el desarrollo de la obra porque el aporte económico es bien significativo», concluyó el Contralor.

Presidente del Concejo se manifiesta

Carlos Giraldo, presidente del Concejo de Soacha lamentó la ausencia de las diferentes entidades involucradas en el desarrollo de la obra como el Ministerio de Transporte, el INCO, la gobernación y el mismo contratista. No obstante destacó la representación de los diferentes sectores de la comunidad en el ejercicio deliberativo de ayer y la iniciativa de crear unas mesas de trabajo para analizar los alcances y efectos de la misma.

«Importante hoy la presencia de los afectados y que hayan podido expresarse, pero escuchándolos preocupa que aún se reclamen algunas cosas que son difíciles de cambiar, teniendo en cuenta que ya están comprometidas, contratadas, existen los documentos CONPES y los convenios, y además es un ejercicio que se viene haciendo desde hace cinco años», dijo el presidente.

Sin embargo precisó que «lo que sí se puede es analizar previamente los diferentes componente de la obra porque hay compromisos de unas vigencias futuras adicionales y se debe tener en cuenta que hay tres aportantes: la nación, el departamento y el municipio, y en la medida que se atrasen los trabajos y se incremente su valor, el presupuesto se verá afectado porque se tendrá que aportar más de lo inicialmente comprometido».

EL cabildante lamentó el alto grado de desinformación que existe en la obra. «Desafortunadamente siempre hay modificaciones que tienen que hacerse en el camino y que sería bueno que a la comunidad se le informara. Esperemos que con las mesas de trabajo que hoy se organizaron se contribuya a aclarar en qué se van a ver afectados los habitantes y dónde se van a adelantar las construcciones».

Finalmente el presidente culpó al contratista de la obra «porque siempre ha sido evasivo, siempre le ha puesto problema a los diseños y a los compromisos; es culpable también el INCO porque no ha hecho el respectivo seguimiento, el departamento y el mismo Ministerio porque nunca han manifestado interés. Los únicos son los entes de contro local y la misma alcaldía, al resto le ha faltado compromiso», puntualizó.

Ahora en Soacha se espera la reunión del próximo martes 6 de abril en la sede de la Contraloría municipal para que cada uno de las mesas de trabajo nombradas ayer analicen los diferentes puntos de vista y transmitan esas inquietudes a los organismos involucrados en el desarrollo de la obra, y a la misma Contraloría General de la Nación.

«Mientras tanto seguiremos viendo el tratamiento de tercera que le dan al municipio con la realización de la obra Transmilenio, seguir esperando que los trabajos evolucionen al ritmo del contratista y continuar con la vana ilusión de que algún día los articulados lleguen a territorio soachuno, porque ahora dicen que hay que esperar un año más, hasta mayo a junio de 2011, seguramente cuando ese sistemas ya haya colapsado en la capital… «, concluyó Pedro Guerrero, habitante de la comuna tres.