Durante las noches del viernes y sábado empezó a regir el toque de queda en el municipio de Soacha. Un Plan Capital de impacto ha sido el encargado de hacer cumplir el decreto que ordena a los menores estar en sus casas a partir las diez de la noche.


Desde el viernes anterior y se espera que en lo que quede del año, un grupo interinstitucional es responsable de hacer cumplir el decreto 202 que establece el toque de queda para menores de 18 años, desde las diez de la noche hasta las cinco de la mañana, todos los días de la semana.

Según el Secretario de Gobierno, Òscar Giovanny Ramírez, la medida ataca dos frentes: el primero, la protección de los menores, el segundo, el control en bares, tabernas, tiendas y establecimientos de comercio nocturno, así como la requisa de personas en vía pública.

«El parte ha sido positivo, algunos menores han acatado la medida pero otros han tenido que ser conducidos a centros de protección, también han sido detenidos adultos que han estado en las calles portando armas y en estado de consumo de alucinógenos o alcohol», indicó el Secretario de gobierno, quien agregó que la estrategia persigue tener un municipio seguro y fuerte.

La noche del viernes se realizaron operativos en todo el municipio, los cuales arrojaron como resultado 20 jóvenes detenidos. La noche del sábado se llevó a cabo un plan de impacto en la comuna uno, en donde el Teniente Coronel Gustavo Berdugo, Comandante de la Policía de Soacha, indicó que se obtuvieron los siguientes resultados:

«Durante este segundo día en cumplimiento del toque de queda ordenado por la administración municipal, tenemos cincuenta menores que han sido conducidos al centro de protección, allí fueron recibidos por grupo interdisciplinario de psicólogos, trabajadoras sociales y pedagogos, quienes les ofrecen charlas y apoyo a estos menores. Allí hay una comunicación directa con los padres de familia a quienes les serán entregados los menores haciéndoles unas recomendaciones para que se generen unos compromisos y se cumplan. De esta manera se ayuda a rescatar la autoridad de los padres, la cual se está perdiendo», aseguró el uniformado.

Cabe anotar que en la jornada realizada en la comuna uno, el centro de protección elegido fue la Institución Educativa Compartir a donde fueron llevados los cincuenta jóvenes, allí también estaban presentes funcionarios del ICBF y de la comisaría de familia, quienes son los responsables de entregar los menores a los padres de familia. En caso de reincidencia los padres serán multados y de seguirse presentando la situación, el menor será entregado al ICBF.

El próximo miércoles habrá un concejo de seguridad en donde se determinará con cifras el impacto de la medida, se espera que cada 15 días se analicen resultados y así se determine si debe mantenerse o levantarse luego de los tres meses previstos inicialmente.

Es importante resaltar que la medida no busca ser represiva sino de protección, por esa razón desde la Secretaría de Gobierno del municipio y la Policía se ampliará el programa jóvenes a lo bien y junto al Ministerio del Interior ya se ha contratado un operador para iniciar un programa de arte, música, teatro y programas técnicos para ofrecerle alternativas de uso del tiempo libre a los jóvenes.