Encuesta que consultó a 858 empresarios encuentra que para el 62% de los consultados lo que lleva a sobornar es la seguridad de lograr un negocio, pues sin esa práctica corrupta, pueden perderse oportunidades económicas.


Perder un negocio es un motivo suficiente de presión para ofrecer o dar un soborno y el costo de asegurar un contrato le puede representar a quien se lo quiera ganar el pago ‘por debajo de la mesa’ del 14,87 por ciento de su valor.

Esos son algunos aspectos de la Tercera Encuesta Nacional de Prácticas contra el Soborno en Empresas Colombianas, realizada por la firma Transparencia por Colombia y la Universidad Externado de Colombia. Para el estudio se consultaron en el 2012 a 858 empresarios y entre sus conclusiones está que este delito es una práctica generalizada en los negocios.

Cuando se les indaga cuáles consideran los empresarios en general como motivos de presión para dar u ofrecer sobornos, el 62 por ciento se identifica con la afirmación “si no pago sobornos pierdo negocios”. En el 2010 llegó a 61 por ciento, y en el 2008 había sido 54 por ciento.

El cumplimiento de metas es otro factor de presión para el 22 por ciento de los consultados, en tanto que 33 de cada cien ejecutivos cree que el hecho de que la competencia pague sobornos es un factor que obliga a actuar de la misma manera. Este último porcentaje ha disminuido, ya que en el 2008 llegó a 40 por ciento.

El estudio agrega que la percepción de los porcentajes que se pagan de forma oculta por la competencia, evidencia los altos costos en la adjudicación de contratos. Se habla de un promedio del 14,8 por ciento de su valor total. Por otra parte, un 56 por ciento de los ejecutivos cree que la competencia para ganar la adjudicación de un contrato tiene que pagar de forma secreta hasta un 10 por ciento del valor.

Otro 25 por ciento estima que puede ser entre el 10 y 20 por ciento del valor, mientras que el 12 por ciento de las empresas paga entre 20 y 30 por ciento.

La encuesta observa que el 7 por ciento percibe que existen pagos superiores al 30 por ciento, e “incluso se encuentran casos donde el pago excede la mitad del contrato”.

El estudio habla del incremento de la percepción de la existencia del soborno entre el 2008 y el 2012, al pasar de 91 a 94 por ciento y observa que apenas un 42 por ciento de los empresarios dicen que toman medidas para prevenirlo. Sobre las modalidades de soborno, los pagos para acelerar trámites son los más comunes (65 por ciento), seguidos de las contribuciones políticas (54 por ciento).

Fuente: Portafolio.co